[lang_es]El inevitable progreso[/lang_es]

[lang_es]Sí, he escrito progreso. A pesar de lo devaluado de la palabra y del dicho aquel de “el cambio es inevitable, el progreso opcional“, últimamente tengo la sensación que lentamente (muy, muy lentamente) vamos avanzando. He estado pensando en ello a causa de la Proposición 8, que será votada en California el mismo día de las elecciones y junto a muchas otras iniciativas.

La proposición en cuestión, la octava, “elimina el derecho de las personas del mismo sexo a contraer matrimonio“. La historia, resumida e insultantemente simplificada, es la siguiente: viendo lo que había ocurrido en Massachusetts, donde millares de peligrosos homosexuales amenazaban la estabilidad de la nación al casarse, el 7 de marzo de 2000 se aprobaba una proposición que definía el matrimonio como la unión entre hombre y mujer. Pero el Tribunal Supremo de California (inevitablemente relacionado: como ejercicios opcionales, echen un vistazo a su bandera y después cierren los ojos e imaginen a Carod Rovira o Ibarretxe con tanques y cazas) dictaminó que se trataba de una ley discriminatoria y por tanto anticonstitucional, aprobando por tanto el matrimonio homosexual.

La solución, por supuesto, es modificar la Constitución, algo contra los que ni el Supremo puede luchar. Por iniciativa ciudadana (no tiene que surgir de su Parlamento, como es nuestro caso; para que luego miremos constantemente por encima del hombro a la democracia americana), para lo que hay que presentar 700.000 firmas, el próximo martes se decidirá de si añade una enmienda a la Constitución de California. Los interesados pueden echar un vistazo en YouTube a los anuncios de esta gente, also retrógrada, por decirlo suavamente.

Fue viéndolos el otro día, precisamente, cuando se me ocurrió pensar que esta es la misma gente que hace menos de doscientos años habría colgado en YouTube, de haber existido, anuncios en los que una niña llegaría a casa e diría a una madre aterrada: “Mama, hoy he aprendido que los negros son personas, como yo“. Hoy se oponen a esto, hace cien años al foto femenino y hace quinientos a Copérnico. Pero siempre, o casi siempre, se opondrán a algo inevitable, y lentamente, aunque remando en ambas direcciones, quizás el mundo sea un lugar algo mejor.

De verdad puede creer esta gente que dentro de veinte años esos peligrosos invertidos no podrán casarse? ¿Dentro de cien? ¿De mil? A botón de muestra: hasta 2003 las leyes prohibiendo el sexo constentido entre personas del mismo sexo eran constitucionales en EE.UU. Ahora echen un vistazo a los millones de descargas de esa temática en el eMule, piensen en la diferencia, no olviden que sólo han pasado cinco años y multipliquen los cambios por mil. Ni podemos imaginarlo. Es una sensación curiosa el saber que incluso el más tolerante y liberal se encandalizaría si supiera lo que se considerará ser conservador dentro de algunos siglos.[/lang_es]

[lang_en]Categories[/lang_en][lang_es]Categorías[/lang_es]: [lang_en]Rights[/lang_en][lang_es]Derechos[/lang_es], [lang_en]US[/lang_en][lang_es]EEUU[/lang_es]
[lang_en]Written By[/lang_en][lang_es]Escrito por[/lang_es]: Kane

[lang_en]Comments are closed.[/lang_en][lang_es]Los comentarios están cerrados.[/lang_es]