La Madre Rusia
Se llama Ignacio Ramonet y, para quien no lo sepa, es un intelectual gallego, de 65 años, y antiguo editor de Le Monde Diplomatique -hasta este año-, publicación en la que todavía escribe sus artículos de opinión. Profesor de la Sorbona y autor de libros como Cien horas con Fidel, es un izquierdista a la antigua. O eso parece.
En la edición en español de este mes, comenta acerca de la guerra en Georgia, e igual que con la vieja escuela marxista, su fe y confianza ciega en la Madre Rusia llega a límites hilarantes.
Uno entiende que Le Monde Diplomatique es una publicación donde lo importante es la opinión, y que ésta es siempre de tendencia izquierdista. Pero hay opiniones y opiniones. El artículo comienza pisando fuerte:
Las fuerzas armadas de Georgia [...] por orden de su ultraliberal y pro estadounidense, Mijail Saakashvili, lanzaron [...] un ataque brutal y por sorpresa contra la región autónoma de Osetia del Sur.
Nada acerca del pasado soviético del gobierno surosetio. Ni de los continuos enfrentamientos, a lo largo de más de una década, desde que se firmara un alto el fuego en el ‘92. Pero eso es lo de menos. Continúa:
Después de bombardear con cientos de misiles la ciudad dormida, las fuerzas georgianas franquearon la frontera, liquidando a su paso el pequeño contingente de cascos azules de la fuerza de pacificación (constituída sobre todo por militares rusos) y se abalanzaron sobre Tsjinvali con la voluntad de sembrar el terror entre la población osetia y provocar su éxodo hacia el norte en un claro intento de limpieza étnica.
Abundan los testimonios sobre la extrema brutalidad del comportamiento de los soldados georgianos durante la breve ocupación de la ciudad: asesinatos de civiles indefensos, lanzamiento de granadas de mano en sótanos repletos de vecinos aterrorizados, liquidación sistemática del personal político osetio [...] Se habla de unos dos mil muertos. Hasta el punto de que el Primer Ministro ruso declaró que era menester “dar orden a la Fiscalía militar para que reúna los elementos de prueba sobre el genocidio cometido contra los osetios”.
“Se habla de unos dos mil muertos” ¿Quién habla? Los rusos. La cifra estimada actualmente -¡por los propios rusos!- es de unos 140. Era evidente que una rápida inspección del terreno ponía en evidencia la primera cifra que tan felizmente acepta Ramonet. ¿Lanzamiento de granadas de mano en sótanos repletos de civiles aterrorizados? ¿asesinatos de civiles indefensos, liquidación sistemática del personal político…? ¿Y sólo 140 muertos?
Acusa de cinismo a “algunas cancillerías”. Pero, ¿quién sino un cínico e hipócrita apoyaría la versión rusa de un genocidio en Osetia del Sur, teniendo el precedente de Chechenia, donde decenas de miles de civiles murieron a manos de los rusos en las dos últimas guerras? Especialmente cuando es Putin quien pide una investigación. El mismo que todavía tiene las manos manchadas de la sangre de los niños del colegio de Beslán. O de los espectadores del teatro de Moscú.
Pero la cosa sigue. Tacha a Polonia, Chequia, los países bálticos, de ser “los europeos más histéricamente pro estadounidenses“. ¿Qué espera? ¡Si hace apenas una semana se cumplían cuatro décadas desde que los tanques soviéticos aplastaran la democratización de Checoslovaquia!
“Georgia pisotea unos acuerdos internacionales, ataca y masacra a los osetios autónomos“, dice. De nuevo, ¿qué hay de las continuas violaciones del alto del fuego de los últimos años por parte de los surosetios -y los rusos-, del intento de derribar un helicópterio georgiano -donde viajaba su ministro de Defensa- hace apenas un año, por poner un conocido ejemplo?
Y… ¿autónomos? De facto, sí. Pero con pasaportes rusos -pretexto más que planeado para la intervenir en el país-, y dependientes del gigantesco vecino, que le suministra dos terceras partes de su presupuesto anual, y cuya Gazprom mariposea libremente por la región.
Lo irónico del tema es que quien cojea tanto del pie izquierdo acabe planteando la cuestión que tanto ha indignado a la derecha más rancia, desde aquí hasta América: ¿Kosovo sí, pero Osetia del Sur no?
Pero además… ¿y Chechenia?
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Written By: Syme
