Wifi y Rfid: tropezando con la misma piedra
Quizá los más experimentados lo recuerden. Cuando aquà apenas sabÃamos lo que era el ADSL, si buscábamos, podÃamos leer historias increÃbles acerca de accesos a Internet sin cables instalados en empresas de estados unidos, redes muchas de ellas abiertas y/ o que usaban un cifrado tan débil que se podÃa romper en poco tiempo. Incluso habÃan wardrivers, es decir, relatos de gente que se subÃa con un portatil y una tarjeta wifi en un coche e iba registrando los lugares donde se encontraba wifis. AsÃ, primero se extendió el uso de un wifi débilmente cifrado y posteriormente se lanzaron nuevas versiones que prometÃan ser seguras y que fueron cayendo. Total: una tecnologÃa vendida varias veces, buena lógica de mercado pero nefasta para nuestra seguridad.
Pues bien, trasladándonos a la actualidad no puedo dejar de ver similitudes con lo que está pasando con el rfid y tecnologÃas similares: se lanzan productos vulnerables cuya información se puede leer y duplicar, cuando se haya extendido suficientemente y algunos se hayan echado las manos a la cabeza se lanzarán versiones teóricamente más seguras que habrá que volver a comprar. De hecho ya se ha demostrado su inseguridad, incluso hay quien va en coche leyendo la información almacenada en, por ejemplo, pasaportes. Pero el asunto es más grave: primero porque ya hay muchas personas que lo usan aunque no lo sepan, ciudadanos que llevan tarjetas u objetos emisores (y por lo tanto más información a la vista de todo el mundo); y segundo porque autoridades ¿competentes? han optado por su uso a sabiendas de las vulnerabilidades, bien restándole hierro al asunto, bien echando balones fuera.
Y es que hay que ser muy ingenuo o estar muy untado como para exponer la privacidad de todos tus ciudadanos, vecinos, amigos, familiares e incluso la tuya propia. Eso, unido al hecho de que el uso de materiales para evitar ataques esté limitado por algunos gobiernos (aunque ellos los usen desde hace décadas) me hace pensar si no deberÃamos convertir desde ya en jaulas de Faraday nuestros hogares, automóviles, bolsillos y carteras.
Porque estas tecnologÃas pueden permitir paralizar parcial o totalmente todas aquellas redes en las que estas se hayan implantado sin siquiera tener acceso a sus servidores: piensa que pasarÃa si en una gran ciudad alguien con la antena adecuada recoge los identificadores de las tarjetas de transporte y al dÃa siguiente los emite repetidas veces hacia las máquinas canceladoras.
¿Y si lo que se recogen son claves de cerraduras electrónicas?.
CategorÃas: 1984, CiudadanÃa
Escrito por: faltantornillos
