As I Please, 17 de marzo de 1944

Sin poder alguno que permita poner en marcha mis decretos, pero con tanta autoridad como la mayoría de los gobiernos en el exilio que se refugian en varias partes del mundo, pronuncio sentencia de muerte a las siguientes palabras y expresiones:

Talón de Aquiles, jackboot, militarista, cabeza de hidra, sin miramientos, puñalada en la espalda, pequeño burgués, cadáver maloliente, liquidar, talón de hierro, opresor manchado de sangre, traición cínica, lacayo, adulador, perro rabioso, chacal, hiena, baño de sangre.

Sin duda esta lista deberá ser ampliada de vez en cuando, pero bastará para empezar. Contiene una buena selección de las metáforas muertas y mal traducidas expresiones extranjeras que han sido habituales en la literatura marxista en los últimos años. Hay, por supuesto, muchas otras perversiones de la lengua inglesa además de ésta. Está el inglés oficial, o stripetrouser, el idioma de los Libros Blancos, debates parlamentarios (en sus momentos más decorosos) y de los boletines informativos de la BBC. Están los científicos y los economistas, con su preferencia instintiva hacia palabras como “contraindicativo” y “deregionalización”. Está la jerga americana, que con todo su atractivo tiende probablemente a empobrecer la lengua a la larga. Y está la dejadez general del idioma inglés con sus sonidos vocales decadentes (por todo el área de Londres hay que utilizar lenguaje gestual para distinguir entre “threepence” y “three-halfpence”) y su tendencia a hacer verbos y sustantivos intercambiables. Pero aquí sólo estoy preocupado con una clase de mal inglés, el inglés marxista, o panfletero, que puede ser estudiado en el Daily Worker, el Labour Monthly, Plebs, el New Leader, y periódicos similares.

Muchas de las expresiones utilizadas en la literatura política son simplemente eufemismos o trucos retóricos. “Liquidar”, por ejemplo (o “eliminar”) es una forma educada de “matar”, mientras que “realismo” significa normalmente “deshonestidad”. Pero la fraseología marxista es peculiar porque consiste en gran parte en traducciones. Su vocabulario característico viene en última instancia de expresiones rusas o alemanas que han sido adoptadas en un país tras otro sin intentar siquiera encontrar equivalentes aptos. Aquí está, por ejemplo, un fragmento de escritura marxista —resulta ser una charla dada a los ejércitos aliados por los ciudadanos de Pantelleria. Los ciudadanos de Pantelleria

pagan un agradecido homenaje a las fuerzas anglo-americanas por la prontitud con que los han liberado del malvado yugo de un régimen megalomaníaco y satánico que, no contento con haber absorbido como un pulpo monstruoso las mejores energías de los auténticos italianos durante veinte años, está ahora reduciendo Italia a una masa de ruinas y miseria por un motivo —únicamente el demente beneficio personal de sus propios líderes quienes, bajo una mal oculta máscara de falso patriotismo, esconden las más bajas pasiones, y, conspirando junto a los piratas alemanes, incuban el más bajo egoísmo y el trato más ominoso mientras todo el tiempo, con un cinismo repugnante, pisan sobre la sangre de miles de italianos.

Este obsceno guisado de palabras es presumiblemente una traducción del italiano, pero la cosa es que uno no lo reconocería como tal. Podría ser una traducción de cualquier otra lengua europea, o podría salir directamente del Daily Worker, así de internacional es este estilo de escritura. Su característica es el uso infinito de metáforas prefabricadas. En el mismo espíritu, cuando submarinos italianos hundían los buques que llevaban armas a la España republicana, el Daily Worker urgía al Almirantazgo británico a “barrer a los perros rabiosos de los mares”. Claramente, la gente capaz de utilizar tales expresiones han dejado de recordar que las palabras tienen siginificados.

Un amigo ruso me dice que el idioma ruso es más rico que el inglés en insultos, por lo que las invectivas rusas no siempre pueden ser correctamente traducidas. Por ello, cuando Molotov se refirió a los alemanes como “caníbales”, estaría tal vez utilizando alguna palabra que sonara natural en ruso, pero de la que “caníbal” era sólo una aproximación. Pero nuestros comunistas locales han tomado, del difunto Inprecor y de fuentes similares, toda una serie de estas expresiones toscamente traducidas, y por costumbre han pasado a considerarlas frases inglesas reales. El vocabulario de improperios comunista (aplicado a fascistas o socialistas según la “línea” del momento) incluye tales términos como hiena, cadáver, lacayo, pirata, verdugo, chupasangre, perro rabioso, criminal, asesino. Ya sean de primera, segunda o tercera mano, todas éstas son traducciones, y de ninguna forma la clase de palabra que un inglés utiliza naturalmente para expresar rechazo. El idioma de esta clase es utilizado con una indiferencia asombrosa hacia su significado. Pregúntele a un periodista qué es un jackboot, y descubrirá que no lo sabe. Pero aún así va hablando de jackboots. O, ¿qué se quiere decir con “sin miramientos”? Tampoco mucha gente sabe eso. En cuanto a eso, por lo que yo he experimentado, muy pocos socialistas conocen el significado de la palabra “proletariado”.

Puede ver un buen ejemplo del peor lenguaje marxista en las palabras “lacayo” y “adulador”. La Rusia pre-revolucionaria era todavía un país feudal donde hordas de holgazanes sirvientes eran parte del sistema social; en ese contexto “lacayo”, como insulto, tenía un significado. En inglaterra, el paisaje social es bastante diferente. Salvo en funciones públicas, la última vez que vi a un lacayo con ropajes fue en 1921. Y, de hecho, en el lenguaje normal, la palabra “adulador” ha estado obsoleta desde los años noventa, y la palabra “lacayo” desde hace casi un siglo. Y aún así éstas y otras palabras igualmente inapropiadas se sacan con propósitos panfleteros. El resultado es un estilo de escritura que guarda la misma relación con escribir en inglés auténtico como hacer un puzzle con pintar un cuadro. Es simplemente una cuestión de encajar una cantidad de piezas prefabricadas. Simplemente hable de jack-boots con cabeza de hidra tratando sin miramientos a hienas manchadas de sangre, y le irá bien. Para confimarlo, mire prácticamente cualquier panfleto publicado por el Partido Comunista -o, bien pensado, de cualquier otro partido político.

[Artículo original, disponible aquí]

Categorías: As I Please
Escrito por: Syme

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