As I Please, 21 de enero de 1944
Un correspondiente me reprocha ser “negativo” y “estar siempre atacando cosas”. El hecho es que vivimos en una época en la que las causas para alegrarse no son numerosas. Pero me gusta elogiar cosas, cuando hay algo que elogiar, y me gustaría escribir aquí algunas líneas –tienen que ser retrospectivas, desafortunadamente– en alabanza de la Rosa de Woolworth.
En los buenos tiempos cuando nada en Woolworth’s costaba más de seis peniques, una de sus mejores especialidades eran sus rosales. Eran siempre plantas muy jóvenes, pero florecían en su segundo año, y creo que nunca tuve una que se me muriera. Su principal interés era que nunca, o muy pocas veces, eran lo que afirmaban ser en sus etiquetas. Una que compré como una Dorothy Perkins resultó ser una preciosa rosa blanca con corazón amarillo, una de las mejores trepadoras que he visto jamás. Una rosa polyantha etiquetada amarilla resultó ser rojo intenso. Otra, comprada como una Albertine, era como una Albertine, pero doble, y dio sorprendentes masas de flores. Estas rosas tenían todo el interés de un paquete sorpresa, y siempre había una posibilidad de que tropezaras con una nueva variedad de la que tendrías el derecho de llamar John Smith o algo de ese tipo.
El verano pasado pasé por la casa en la que vivía antes de la guerra. La pequeña rosa blanca, no mucho más grande que el tirachinas de un niño cuando la planté, había crecido en un gran arbusto vigoroso, la Albertine o casi-Albertine estaba cubriendo la mitad de la valla en una nube de flores rosas. Planté ambas en 1936. Y pensé, “¡Todo eso por seis peniques!” No sé cuánto vive un rosal, supongo que diez años puede ser una vida media. Y a lo largo de ese tiempo una trepadora puede estar en florecimiento máximo durante un mes o seis semanas cada año, mientras que un rosal estará floreciendo, a ratos, durante al menos cuatro meses. ¡Todo eso por seis peniques –el precio, antes de la guerra, de diez Players, o una pinta y media de cerveza, o una suscripción semanal al Daily Mail, o unos veinte minutos de aire doblemente respirado en el cine!
[Artículo original, disponible aquí]
Categorías: As I Please, Destacados
Escrito por: Syme
