La noticia es digna del verano: un negro honrado. La presunción de culpabilidad tira p’atrás, eso sí: el hombre encuentra una cartera, y va y la devuelve. Que eso sea noticia ya es algo que debería dar vergüenza a más de uno. Pero resulta que es negro, e inmigrante. Qué bueno, el jodido, que pudiendo robar como todos sus compañeros, va y nos sale honrado. Si al final resultará que nos quitan los trabajos y nos apuñalan por la calle, pero hay alguno que algo de corazón tiene. 50 euros de propina, persecución mediática, y la gente pagando extra por sus pañuelos, como si le hicieran un favor. Y todos, desde el reportero hasta el que le compra por decente, quedando como unos gilipollas, y sin darse cuenta, que es peor. Y pavoneándose de no ser racistas.
Cierto. Ni que ese negro fuera rumano, HOYGAN.