Hablando de los Balcanes…

Siguen manteniendo algunos que todo es una conspiración. Que el genocidio es fabricado. Que Srebrenica no existió. Que la culpa la tienen los musulmanes, cuya Jihad, tras siglos, fue responsable de los horrores de los Balcanes en los 90.

Olvidan que no todas las víctimas de los serbios fueron musulmanes, que también había croatas. Que ambos eran de los pueblos más cristianos de Europa, católico uno, ortodoxo el otro. Que aquí también había un contexto que mirar, donde sí tuvo que ver la religión. Pero no Mahoma. Unid vosotros los puntos.

La Iglesia católica, que ha conducido a la nación croata espiritualmente durante 1300 años de dificultad, acompaña con alegría y placer a todo el pueblo croata en su momento de reconstrucción e independencia política.

[...] con alegría sincera y placer damos la bienvenida a la fundación del Estado Independiente de Croacia. Nuestra gratitud se debe en particular a aquellos sacrificados luchadores que, bajo el mando del poglavnik Ustashe Dr. Ante Pavelic, prepararon el camino para la proclamación del EIC.

- Katolicki List, revista católica croata, 21 de abril de 1941

“Las bases para el movimiento ustachá es la religión. Para las minorías como los serbios, judíos y gitanos, tenemos tres millones de balas. Mataremos a una parte de los serbios. A otros los deportaremos, y al resto los forzaremos a aceptar la religión romano católica. Así la nueva Croacia quedará libre de todos los serbios en su seno para llegar a ser 100% católica en un periodo de 10 años.”

- Mile Budak, Ministro de Educación y Cultura del Estado Independiente de Croacia, 22 de julio de 1941.

La Iglesia Católica de Croacia no sólo dio alegremente la bienvenida al nuevo Estado, títere de Hitler, sino que colaboró de forma activa en el exterminio de cientos de miles de civiles. Desde conversiones forzosas, tras las cuales eran asesinados, hasta el exterminio sistemático en campos de concentración -el mayor, Jasenovac, dirigido por un fraile franciscano-, o partidas de castigo encabezadas siempre por un cura católico.
Reinhard Heydrich, uno de los más sanguinarios lacayos de Hitler, cifraba en 1942 en 300.000 las víctimas asesinadas por el Estado Independiente de Croacia mediante “los métidos más sádicos”. Dejaba también claro el motivo: “resulta claro que la tensión serbo-croata es en gran medida una pugna de la Iglesia Católica contra la Iglesia Ortodoxa.” En cuanto a proporción, las masacres en Croacia fueron las mayores de toda Europa. El Vaticano, mientras tanto, miraba hacia otro lado.

“Sólo una ideología sin Dios podría planear y llevar a cabo el exterminio de todo un pueblo.”

- Juan Pablo II en el Yad Vashem, Memorial del Holocausto en Israel, el 23 de marzo de 2000

Dos años antes, había beatificado al líder de la Iglesia Católica croata durante la Segunda Guerra Mundial, Aloysius Stepinac.

Categorías: Historia, Infamia
Escrito por: Syme

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