De Desde Sefarad:
El editorial del Jerusalem Post analiza hoy el tratamiento que los medios han dado al atentado terrorista en Jerusalén. Y aquí, en España, no se han quedado cortos. Por ejemplo, la corresponsal de CNN+ en Jerusalén (una tal Nuria nosequé) daba por televisión la dramática noticia con la cuña obligada de que, bueno, Jerusalén Este está ocupada por los sionistas (en fin, una justificación implícita del atentado). Más detestable aún (vía El Rejunte) es la crónica de Sal Emergui en El Mundo, cuando menciona que:
Entre los fallecidos figura el palestino agresor, padre de dos niños y de un barrio de Jerusalén Este.
(las negritas son mías)
Veamos, ¿es realmente relevante la información que tiene dos hijos? O planteado de otra manera: ¿qué importan más, las circunstancias personales del agresor o los agredidos? Lo peor de todo es que, para Emergui, los asesinados israelíes son muertos a secas:
Cuatro personas han muerto y más de 30 han resultado heridas.
Obsérvese, en cambio, el análisis tan detallado cuando se trata de muertos palestinos:
Al menos ocho de los fallecidos son civiles, cuatro de ellos niños y cuatro mujeres.
(…)
Salwa, una niña de 13 años, y su hermana Samash Assalia, de 17, murieron cuando un misil israelí impactó en las proximidades de su vivienda al este del campo de refugiados de Yabalia.
(…)
Testigos presenciales dijeron que uno de los misiles disparados por Israel impactó en una casa civil en la que murieron dos niños: Jaclyn Abu Shbak, de 12 años, y su hermano Mohamed, además de otro residente de 45 identificado como Basam Obied.
No es nuevo. Emergui volvió a hacer de las suyas cuando comentaba la masacre de Mercaz Harav (en el que la totalidad de los asesinados eran estudiantes):
Un terrorista palestino provocó este jueves una masacre en Jerusalén al abrir fuego contra decenas de personas en una yeshivá o escuela judía de la parte occidental. Nueve personas murieron —incluido el atacante— y al menos otras nueve resultaron heridas, tres de ellas de gravedad.
Exacto. “Personas” sin nombre, sin edades, sin familia, sin nada. En cambio:
Una explosión en la vivienda de un líder de la Yihad islámica en Gaza ha provocado su muerte y la de otras siete personas, además de dejar más de 40 heridos, según fuentes médicas. La organización culpa a Israel, pero fuentes militares lo han negado.
Ayman al-Fayed, de 42 años, miembro veterano de la Yihad y uno de los jefes de su brazo armado, está entre los fallecidos, según ha manifestado un portavoz del grupo y confirman fuentes sanitarias de Gaza.
Además, en el ataque han muerto dos de los hijos del militante, de seis y cinco años de edad. Otros tres niños resultaron heridos.
(…)
Entre las decenas de heridos hay 17 niños y miembros de la familia Fayed. La casa del miembro de Ayman al-Fayed está totalmente destruida.
Pues eso.
El Mundo no es un medio pro-palestino, precisamente, aunque sí que se puede ver, cada tanto, algún tic en ese sentido en sus escritos.
De todos modos, si la lectura de “Entre los fallecidos figura el palestino agresor, padre de dos niños y de un barrio de Jerusalén Este” se hace en clave pro-israelí, la intención de la misma es decir, más o menos lo mismo, que cuando Goda Meir dijo «La paz llegará, cuando los árabes amen a sus hijos más de lo que nos odian a nosotros», esto es, la intención puede ser la de poner en relieve lo poco que les importa dejar abandonados a su mujer e hijos por la causa…
Saludos cordiales.