Tolkien 2008

Publicado el Lunes, 15 de Octubre de 2007

El pequeño hobbit-programador se despertó de un sueño agitado. Linus Gandalfs había entrado en el aposento. El cárdeno resplandor del candil-LED que llevaba en la mano proyectaba sombras fantasmagóricas y desproporcionadas sobre las paredes de la estancia. Sentado en la cama, mientras se restregaba los ojos con el dorso de la mano, vio cómo el mago finlandés rebuscaba apresuradamente entre sus DVDs, llaves USB, discos duros externos, unidades ZIP Iomega e incluso anticuados diskettes de 3″ y 1/2.

“¡En pie, Peregrin Tuk!”, dijo Gandalfs con apremio, “¡Los bots de Mordor están tomando posiciones en todos los routers del anillo central adyacente a Minas Tirith! Nuestros sniffers han detectado una concentración masiva de rootkits en torno a la API de Minas Redmond. Los efectivos del Señor Oscuro se están concentrando: código maligno, virus búlgaros, troyanos, pings de la muerte, puertas traseras, fishing, cartas nigerianas y millones de toneladas de spam, y por si todo ello no bastara también dos gusanos enormes, del tipo Arrakis… ¿Dónde habré guardado las condenadas fuentes? ¡Ah, aquí están!”.

El hobbit se sentó en la cama buscando sus zapatillas mientras el mago proseguía: “Todas las defensas se encuentran amenazadas: routers, switches, pasarelas, bridges, conmutadores ATM. Dentro de poco van a saltar chispas del backbone de la Tierra Media. El viejo sistema de Jerarquía Digital Plesiócrona que nos conectaba con Rohan ha dejado de funcionar. ¡Por suerte todavía nos quedan las hogueras de las atalayas!”.

“¿Y qué podemos hacer nosotros?”, preguntó Pippin.

¡Habrá que recompilar el kernel con nuevas características de seguridad!”, exclamó Gandalfs con un puñado de pendrives en la mano. “¡Deprisa, joven amigo! Tenemos que ir al Centro de Cálculo. Los módulos tienen que estar listos a primera hora de la mañana. Bueno, mejor dicho, cuando el Señor Dénethor nos convoque a su presencia para el briefing de proyecto. Porque ya no habrá amanecer: la Oscuridad ha comenzado.

igandekoa @ 11:36 pm
Clasificado bajo: Relatos


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