La pesadilla de Bill
Entonces la furiosa turba de usuarios insatisfechos rompió el perímetro de seguridad y, arrollando a los guardias como si fueran una hilera de bolos, penetró en las instalaciones de Redmond con un rugido unánime: “¡Queremos que nos devuelvan Windows XP!”
El espejismo de Linus
Dijo San Pedro: “Nos importa un bledo que usted sea ateo, Torvalds. Acabamos de migrar a Ubuntu y no nos aclaramos con Kylyx, ni con las n-curses, ni con las variables de entorno. Y además de eso necesitamos recompilar el kernel para no quedarnos colgados en el Juicio Final ¡Asi que, le guste o no, se va a quedar con nosotros!”