C’PTAIN JACK SPARROW: Esta es una de esas islas perdidas del Caribe en que solo hay dos opciones: ser el rey de los hospitalarios nativos… o formar parte de su menú. Pero con ese calamar gigante merodeando por la bahía no podré hacerme a la mar. Espero que en el siglo XXI no tengáis monstruos parecidos.
THE TIME TRAVELLER: Tenemos uno, aun más repugnante y testarudo que el que os persigue, y de cuyos innumerables tentáculos os sería imposible escapar aunque estuviéseis muchas millas tierra adentro: lo llamamos Hacienda.
¿Alguna experiencia traumática reciente relacionada con Hacienda, igandekoa? ¿Alguna sensación parecida a la que comenta Javier Marías en su último artículo, quizás?
Toda relación con Hacienda es traumática, sobre todo cuando te corrigen la declaración y te arrancan otros trescientos euros como Shylock hurgando con su cuchillo en la carne del Mercader de Venecia. Y cuando uno piensa en el uso que le dan a su dinero ni te cuento (pagar la Alianza de Civilizaciones, fomentar la EPC y otra basura intelectual por el estilo).
Son todos una pandilla de miserables ladrones, por más que Javier Marías los quiera hacer aparecer como el poli bueno en su infame artículo. Por cierto que él mismo forma parte de la estafa nacional, trabajando para una industria cultural especializada en proveer a los españoles de mala literatura a precios bastante más que europeos.
Sí, bueno, pero acercarse a esa literatura no deja de ser un acto voluntario. Siempre puedes gritar “¡Corred, insensatos!” e intentar huir.
Ahí sí que Gandalf lo tenía crudo.