El candidato a desgraciado del mes es, sin lugar a dudas, Abdul Kareem Suleiman Amer. Este egipcio, encarcelado en Alejandría desde el pasado 22 de noviembre, ha sido condenado hoy a cuatro años de prisión. De acuerdo al veredicto, la pena de cárcel irá además acompañada de trabajos forzados.
Los crímenes de Abdul son, en este orden, haber nacido en Egipto -que ya hay que tener poca vista-, incitar el odio contra el Islam e insultar a la iluste figura de Hosni Mubarak, presidente de Egipto. Personalmente añadiría a la lista de cargos el horrendo diseño de su bitácora.
Como era de esperar, un proceso que comienza con arrestos ilegales e interrogatorios con preguntas como ¿ayuna usted durante el Ramadán? o ¿practica usted la oración? podía terminar en cualquier sentencia, y es innegable que el proceso legal ha estado a la altura. Ni siquiera en los peores capítulos de la infame Ally McBeal hubieran tenido cabida abogados de la acusación que utilizan el supuesto ateísmo del procesado como argumento.
No me cabe duda de que Abdul es un ser despreciable y cargado de odio. Baste con ver el logo de su página web, dedicada a tres de los miembros de la Rosa Blanca. Por no mencionar la auto-incriminatoria descripción que incluye en su perfil de Blogger:
Tengo ganas de ayudar a la humanidad en su lucha contra todas las formas de discriminación. Actualmente estoy estudiando Derecho en la Universidad de Al-Azhar. Tengo ganas de abrir mi propio bufete de abogados, activista de los derechos humanos, en el cual habrá otros abogados que comparten la misma opinión. Nuestro objetivo principal es defender los derechos de los musulmanes y mujeres árabes de todas las formas de discriminación y detener los crímenes violentos que ocurren en estos países a diario.
Es de esperar que los esfuerzos conjuntos de congresistas estadounidenses y parlamentarios europeos por conseguir la liberación de Abdul caigan en saco roto. Así pues, esperemos al menos que estos cuatro años picando piedra le sirvan para reflexionar sobre sus crímenes y madurar. Abdul, espero que hayas aprendido la lección. Ni derechos humanos ni hostias.
La próxima vez, elige Noruega.
Este tipo de cosas demuestra cual es el verdadero problema con el islam muchas veces, no se trata de que no existan moderados o progresistas(que en esa sociedad es casi igual), sino que:
A) O son callados, o no se les escucha
B)En lugar de apoyarlos, los despreciamos y ninguneamos, preferimos reunirnos y dar apoyo a otro tipo de musulmanes….
Y la culpa no es solo de esa cultura(que si, que lo es), sino nuestra.
Je, y esto pasa en Egipto y con un dirigente presuntamente mas moderado y laico que otros…(presuntamente claro), que tiene problemas continuos con gente tipo Hermanos musulmanes, que son aun mas bestias y fanaticos…da miedo, la verdad.
Ale, ale, a aliarnos civilizadamente. Lastima que no sea con gente como ese Abdul, precisamente…porque cuando se habla de respetar las diferencias entre nosotros, ¿se trata de respetar este tipo de justicia, y el trato que reciben los que no estan a favor de eso?
Hay mucha gente dentro del Islam con la que sí se podría hacer una alianza de civilizaciones; pero como esos no son los que se ponen cinturones de bombas, no dan miedo, así que nos da igual lo que pase con ellos.