Somalia: el estado ausente

Mujer armada somalí. Noviembre de 2006

I

¿Por qué no hemos aprendido todavía que la retirada del estado per se no produce una sociedad de superabundancia, libertad e individualismo positivo? La ausencia de estado en Somalia (por poner un ejemplo de predicción anarcocapitalista fallida comentada recientemente) no ha asegurado la afluencia de bienes y libertades, sino finalmente la consolidación de la Sharia y la violencia sectaria. Somalia, con su sistema no centralizado y derecho consuetudinario, y su estado ausente, figura hoy en la lista de las naciones dramáticamente fracasadas de África poscolonial. Aún asombra más leer algunas justificaciones “liberales” post facto: el caso somalí no es ya defendible porque se ha convertido en república islámica. ¿Y en qué pretendían que se convirtiera Somalia cuando su estado se batía en retirada para dejar la nación bajo control del tribalismo? Michael Van Notten padecía la misma aberración óptico-teórica:

(…) La ley somalí consiste en leyes consuetudinarias. Estas leyes existen en muchos países, pero solamente en Somalia son la ley suprema. Como uno puede imaginar, las leyes consuetudinarias son de dos clases, unas que oprimen a las personas, y otras que reconocen su derecho a la vida, a la libertad y a la prosperidad. En Somalia, la mayoría de estas leyes consuetudinarias son del segundo tipo. Exceptuando unas pocas reglas, las leyes somalíes reconocen a todo mundo su derecho a la propiedad privada, lo que incluye el principio del libre cambio. De esa manera, la ley consuetudinaria somalí es muy cercana a la ley natural. (Y por esto, para una mejor comprensión de la ley somalí, será útil entender más acerca de tal ley natural).

Sólo faltaba un paso para que el derecho consuetudinario somalí, como todo el mundo sabe un ejemplo de “civilización” avanzada, dejara paso a la Sharia en una nación (de naciones étnicas divididas) lo suficientemente debilitada como para no poder enfrentarse más al “egoísmo” tribal.

II

La responsabilidad de los estados fracasados o la excesiva debilidad de los gobiernos ha sido un tema bien desarrollado en el informe del Banco Mundial de 2002: Building institutions for markets. Hoy existen suficientes evidencias prácticas para corregir algunas líneas fundamentales del “Consenso de Washington” que pregnó las políticas de ayuda al desarrollo durante los años noventa. El fervor por la ausencia de estado y los salmos de la privatización marcaron al “neoliberalismo” con un signo de fracaso difícil de borrar. Y no es que el “neoliberalismo” fuera un monstruo de siete cabezas. Como argumentó Francis Fukuyama, en un espléndido compendio publicado en 2004 (State building. Governance and the world order in the 21st. century), los estados de los países menos desarrollados ciertamente debían retirarse en algunas áreas, pero debían reforzar su capacidad en otras.

Lo que llamamos “economía liberal” sencillamente no funciona en marcos políticos y legales demasiado débiles. Es más, existe una fuerte correlación positiva entre el Producto Interior Bruto y su extracción estatal: los países más ricos tienden a controlar niveles altos de su PIB a través de su sector estatal. Aunque es obvio que el exceso de estatismo y algunas formas de impuesto perjucidan claramente el desarrollo económico y civil, en general una buena capacidad administrativa se relaciona con una mayor riqueza nacional. Al mismo tiempo, una baja calidad administrativa, o una resuelta incapacidad para recaudar impuestos (como ocurrió en la Rusia pos-soviética) se relaciona con economías débiles y patrimonialistas. Bajar los impuestos no es “progresista” -como sentenció el presidente Rodríguez, pero tampoco automáticamente “liberal”.

Los cantos de Michael Van Notten a la “experiencia somalí” (la patria de la que huyó Ayaan Hirsi Ali) deberían servir como alerta, correctivo y enseñanza: ¿Cómo es posible que muchos “liberales” hayan llegado a preferir la Sharia al constitucionalismo, y la tribu a la nación?

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Categorías: Economía
Escrito por: BilbaoPundit

4 respuestas a “Somalia: el estado ausente”

  1. BilbaoPundit :: Somalia: el estado ausente :: December :: 2006 Dice:

    [...] También en Disculpen Las Molestias [...]

  2. ¡Viva Somalia! | Mentiras Piadosas Dice:

    [...] Me entero por el artículo de BilbaoPundit en Disculpen las Molestias, que a su vez cita otro de Jorge García Palacios en El Rincón de la libertad. Ambos critican el post original (del año 2000) del blog de Jorge Valín, en el que se repartían una serie de elogios al muy liberal y querido país somalí. [...]

  3. Kane Dice:

    Lo de Jorge Valín no tiene nombre. Alguien que defiende la prostitución infantil puede defender cualquier cosa. Ya se sabe, partiendo de una premisa falsa, cualquier conclusión es posible.

  4. Miguel Dice:

    En mi localidad se han dado dos casos de este tipo, no entiendo como alguien así puede justificarlo:

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