Lo cuenta Javier Gómez de Liaño en su libro “Pasos Perdidos”, haciendo referencia a un concepto vocacional de la justicia que hoy, por desgracia, ya no existe.
Escena: Alemania, años 50, antesala del despacho de un importante industrial del acero. Entra por la puerta un caballero joven acompañado de un ayudante y dos agentes de policía. La secretaria (rubia, por supuesto) abandona su asiento para recibirlos:
VISITANTE: “Ich muss dringend mit Herrn Auerbach sprechen.” (He de ver al Sr. Auerbach ¡ahora!)
SECRETARIA: “Aber Sie haben doch keinen Termin!” (¿Tiene usted una cita?)VISITANTE: “Den brauche ich nicht - Ich bin der Staatsanwalt.” (No la necesito. Soy el Fiscal)
Magistrado Gómez de Liaño, hombre cabal