Mercados financieros caóticos

Publicado el Sábado, 11 de Noviembre de 2006

Recientemente Tusquets ha editado en España un libro escrito por Benoît Mandelbrot y R.L. Hudson, titulado: Fractales y Finanzas en el que uno de los matemáticos y pensadores más relevantes de nuestro tiempo traslada al terreno de los mercados financieros los mismos conceptos utilizados desde hace décadas para describir fenómenos complejos e impredecibles del mundo natural como las turbulencias, el clima, la formación del relieve o el crecimiento de los corales.

Mandelbrot hace una crítica demoledora de la teoría financiera clásica, elaborada a partir de la metodología probabilística de Bachelier y Markowitz. Esto no tendría mayor trascendencia de no ser porque a nosotros, ciudadanos de un mundo concreto y alejado de las inaccesibles torres de marfil de la matemática teórica, nos toca mucho más de cerca de lo que pensamos. Nuestro dinero, nuestros ahorros, nuestros fondos de pensiones y nuestras carteras de renta variable están siendo gestionadas por tecnócratas y especuladores que de manera sistemática aplican herramientas inadecuadas para la evaluación del riesgo.

Las grandes caídas históricas de la bolsa (sobre todo en dos fechas clave: 1929 y 1987) y las crisis monetarias de la última década del siglo XX, con el estrepitoso fracaso de los fondos LTCM, demuestran que los mercados financieros son un lugar mucho más impredecible, turbulento y peligroso de lo sugieren la teoría de la probabilidad y los catedráticos de Economía. Ciudadano: si quieres sobrevivir recuerda lo que decía André Kostolany, decano de los especuladores en bolsa. No creas a tu broker, da igual lo que te prometa. No te metas en líos, conserva tu salud, y si tienes veinte años, ¿qué haces perdiendo el tiempo en Europa?: emigra a los Estados Unidos.

Fractales y Finanzas no solo es un libro de ciencia divulgativa, sino también un zoológico de la excentricidad asociada al genio. Quien quiera saber algo de la economía moderna en esa época indescifrable y convulsa que comienza con el nombramiento de Paul Volcker como Presidente de la Reserva Federal en 1979, puede leerlo sin temor a la decepción: tras haber pasado la última página uno no podrá evitar pensar que por lo menos sabe algo del mundo que le rodea, mientras que su vecino vive aun en las tinieblas de una ignorancia fomentada por la sabiduría convencional y los medios de comunicación. Tendrá la misma satisfactoriasensación de estar en el meollo que cuando leyó otros clásicos como Los locos años ochenta de Adam Smith y El póquer del mentiroso de Michael Lewis.

igandekoa @ 3:11 pm
Clasificado bajo: Cultura, Economía


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