El columnista de la revista Time, Joe Klein, acaba de denunciar públicamente lo que cualquier espectador avezado descubre a las primeras de cambio en la serie 24; que es una sutil legitimación de la tortura y la guerra sucia contra el terrorismo. Basta contemplar durante unos minutos las evoluciones del agente Bauer (Kiefer Sutherland) para comprobar – en palabras de Klein – que “se dedica de forma rutinaria y con demasiado entusiasmo a torturar”. Tan cierto como que los agentes de la UAT (Unidad Antiterrorista) tan pronto encierran al detenido, como le golpean o le amenazan con hacerle tragar una toalla enrollada hasta que sus jugos gástricos la empiecen a digerir.
Dice Klein que esta característica es lo que le diferencia a Bauer “de otros héroes anteriores a los ataques del 11-S”. De hecho hay quien ve en esta serie una especie de catarsis colectiva tras los terribles atentados, como si la sociedad americana necesitara convencerse de que hay alguien que salva al mundo de la amenaza terrorista cada cinco minutos de reloj.
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Pobre Bauer, ni él se libra de las críticas. La verdad, cuando Bauer tiene está interrogando a un tío que tiene información para evitar que en veinte minutos se libere gas nervioso, lo ideal sería llamar al activista de aministía intercional para que le dé el apoyo necestario para resistir el interrogatorio.
Me parece rizar el rizo, y una crítica fuera de contexto.
Pues sí Chesk, fuera de lugar; creo que habría que empezar a criticar todas las pelis de piratas donde azotan al prota para que hable. ¡Y mira que me gustan esas escenas!
Conocí a ese Bauer una noche en el Korova. Me pareció un tipo duro de verdad, de los que te dejan un par de silencios memorables en cada conversación, y entre 20 tipos es capaz de adivinar cual de ellos lleva escondida una navaja en el bolsillo.
Pero en el Korova puedes encontrar muchas más cosas…..
¡Oh Cielos! Qué poco políticamente correcta es la serie, con deciros que en uno de los años había terroristas ¡islamistas!
Por qué no dice el ínclito columnista la manera de ridiculizar a los presidentes del gobierno de los USA y los tejemanejes que se traen los equipos de asesores prácticamente omnipotentes, eso también es muy progre.
Tan ficción es una cosa como la otra, cada uno ve lo que le interesa.
Aquí me parece que se la coge más de uno con papel de fumar. El más purista de los defensores de la legalidad, que le secuestren una hija, con el temor constante de una violación y posterior asesinato y encima con la impunidad de una escapada de los culpables, que analicen esos tontosdelculo si permitirian la entrada en acción de un gurpo antiterrorista o esperarían a que un juez, que tal vez a tenido mala noche y está enfadado esa mañana, se digne a firmar una autorizacíón para actuar, eso sí, pero que no le toquen el pelo y le pidan que hable por favor. Me parece que la hija de estos memos sería violada y muerta. ¿ Hay momentos en los que el tiempo es la vida y por lo tanto más importante que las leyes..?
Nah, todo esto me recuerda a los días del complot terrorista para atentar en vuelos transatlánticos este verano, que mantuvo cerrado durante un tiempo el aeropuerto de Heathrow, en Londres. La actuación a tiempo de los servicios de inteligencia consiguió evitar lo que habría sido una masacre de proporciones brutales.
Algunos sectores, no obstante, se rasgaron las vestiduras al averiguar que la información que había salvado la vida a cientos de personas se había conseguido… torturando a un hombre en Pakistán.
Y es que hay límites para todo, salvo la estupidez.