Patético
En tablas terminó -no podía ser de otra forma- el vistoso -que no bueno- partido que ayer disputaron en Barcelona las selecciones catalana y vasca. 56 mil personas llenaron las gradas de un estadio con capacidad para 99 mil, para ver un partido en el que por jugar, jugó hasta Mendieta, suplente incluso en el Middlesbrough inglés.
Ahí estaban también Pasqual Maragall y Juan José Ibarretxe, para pedir la oficialidad de ambas selecciones. “De aquí a tener participación en las competiciones hay un paso que tenemos que dar”, afirmó Maragall. “Eso pasa en el Reino Unido y nadie se rasga las vestiduras, allí no pasa nada”.
No, claro que no pasa nada porque las cuatro naciones constituyentes del Reino Unido tengan selección nacional. No pasa porque ni el proceso ha sido el mismo, ni los motivos siquiera parecidos. Basta pegarle un vistazo a la historia del deporte para verlo, y entenderlo. Cosa que, intuyo, Pasqual ha preferido no hacer.
“Absolutamente convencido que algún día el presidente de la Generalitat” y él “se darán un abrazo en un partido en un Mundial”. Así se mostró el lehendakari, olvidando que se lo pueden dar en cualquier momento, en cualquier partido, en cualquier mundial. Porque seamos realistas: de jugarse un mundial, una selección con Mendieta o Roger García en su once titular anda muy, pero que muy lejos, de conseguir clasificarse.
A todo esto se sumaron nuevas y patéticas muestras del interés que tienen en Cataluña de mezclar el deporte con la política, especialmente desde la llegada de Laporta a la presidencia del més que un club Barcelona. A las pancartas pancatalanistas que han mostrado en alguna que otra ocasión -”Baleares are not Catalonia”, respondieron alegremente en Mallorca inmediatamente después, haciendo lo mismo los valencianos-, se le han añadido, además de banderas independentistas e ikurriñas, bengalas -¿no estaban prohibidas?-, y pancartas a favor del acercamiento y la libertad de los presos de ETA. Algunas de ellas, recordando al bueno de De Juana Chaos. Sí, esa rata que participó en una docena de atentados, asesinando a una veintena de personas, y al que ahora hay que compadecer porque, pobrecillo, le están tratando mal.
Todo esto sin olvidar el momento teatral de la noche, cuando la mayoría de aficionados se quitaron sus camisetas, “en una acción promovida por la Plataforma Pel Dret de Decidir y que se deriva del polémico anuncio de televisión de la Plataforma Pro Seleccions Esportives Catalanas, en que un niño vestido de la selección española prohibía jugar en un partido a otro con la camiseta de la selección catalana, que se la acababa quitando para poder jugar”. Un anuncio que, resulta obvio, está a años luz de la realidad de la calle. Al fin y al cabo… ¿quién coño se compra una camiseta de la selección catalana?
Pero qué se le va a hacer. “Se trata de algo más que un partido entre amigos, ya que detrás de esto hay una petición clarísima”, dijo Ibarretxe.
Lo que no me queda muy claro es cual es esa petición clarísima: ¿la oficialidad de ambas selecciones? ¿la independencia de ambas comunidades autónomas, como pedían tantas y tantas pancartas y banderas en el estadio? ¿el acercamiento de presos etarras? ¿o más bien su libertad? ¿O puede que, como afirmaba rotundamente una enorme pancarta, pura apología del terrorismo, que nadie se molestó en retirar, la “petición clarísima” sea la continuación de la “lucha” armada de ETA, ya que era “l’únic camí”?
Como anécdota final: mañana debía jugarse en el Camp Nou el amistoso Brasil-Ecuador. Partido que, finalmente, se disputará en Suecia por un supuesto miedo a no llenar las gradas. ¿No llenar las gradas? Las 33 mil localidades puestas a la venta en Suecia se agotaron en media hora. ¿No será miedo a que en 60 minutos se cuelgue el cartel de “no hay entradas” un día después de que la gloria de la nación, la selección catalana, sólo llenara la mitad del campo?
Quién sabe.
Categorías: España
Escrito por: Syme

lunes, 09 de octubre de 2006 a las 21:55
A mi me parece una situacion mas dura.
Estan calentando a la gente: una masa adecuadamente aleccionada es pasto de gentuza.
Ya lo vimos el 14 m.
Estan haciendo su guerra civil, es una situación grave.
lunes, 09 de octubre de 2006 a las 22:37
Si eso no es neofascismo, ya no sé que lo es, el proclamar por sistema con o sin apoyo popular, un nacionalismo exacerbado y excluyente que encima se justifica en la violencia y la confrontación con las otras comunidades autónomas. Junto a la propaganda a través del deporte, la educación, etc. que son el perfecto lavado de cerebro para la juventud.
lunes, 09 de octubre de 2006 a las 23:00
Sobre esto, me gustaria dejar aqui una opinion que aunque no trata exactamente del tema, si tiene mucho en comun, en este caso sobre los independentistas canarios, que pretenden cambiar la bandera de la isla. Es un articulo de uno de los mayores expertos en banderas de España, canario por mas señas, y que dice algo que debemos tener en cuenta. Pongo a lo que me refiero:
No tiene mas razon y mas apoyos quien mas grita, pinta y agrede, aunque parezca que en España esa sea nuestra vara de medir muchas veces.
martes, 10 de octubre de 2006 a las 12:51
Y un articulo del director del AS, bastante interesante sobre el tema.