Dhimmitud -vista en LGF- recién salida del horno, en este caso, alemán. La Berlin Deutsche Oper canceló la representación de la obra de Mozart, Idomeneo, después de que la policia alemana advirtiera de posibles ataques islámicos. En el epílogo de la ópera, el personaje principal entra triunfante -en una escena que, todo sea dicho, no aparece en la obra original- al escenario, portando una bolsa sangrienta de la que saca las cabezas cortadas de Poseidón, Jesucristo, Buda y… sí: Mahoma.
Lo preocupante, no obstante, es que la ópera decidió retirarlo no por recibir amenazas ni advertencias de musulmanes… sino porque cabía la posibilidad de que se produjeran. Por puro miedo.
Bienvenidos, por cierto, al 2006: el Año de Mozart.
Que no Syme, que es imposible que lo retiren por miedo a las reacciones, sin duda pacíficas, de los miembros de esa religión de pazy amor, amantes de la cultura sin fronteras.
Sin duda, lo han hecho por temor a las hordas incontroladas de budista, siempe tan agresivos; o por si a los adoradores de Poseidón, conocidos fanáticos, les diera por asaltar el teatro.
Más propiamente, habrá sido por si un ejército de catequistas y niños vestidos de comunión, acompañados de curas que enarbolan peligrosos rosarios y de viejos clergyman con amenazadoras biblias, empiezan a quemar discos de Mozart delante del teatro y a atacar a todo aquel que declare ser admirador de su música, hablar su idioma o haber estado alguna vez en el país donde nació. Como normalmente hacen.
Que no hombre, que no os enteráis; lo que pasa es que los muslimes, como gente ilustrada que son, que cuando no están leyendo a Ibn Arabi están discutiendo a Maimónides, abominan como un servidor de estos montajes vanguardistas y postmodernos, y hacen bien. Que son unos puristas del bel canto, vamos. ¿A que el GrossMufti no montaba follones en Bayreuth? Pues eso.
Pues entonces ya nos podemos echar las manos a la cabeza, y quemar toda manifestación cultural donde aperezca el Profeta, no vaya ser que intente conquistarnos!