Hablé el otro día acerca del recién creado blog del Secretario de Organización del PSOE, Pepe Blanco. 
Si uno revisaba, simplemente por encima, los comentarios a sus entradas, le sorprendería la afinidad entre los comentaristas y el propio Pepiño Blanco. Este hombre debe ser la leche, pensé, para que todo el mundo esté de acuerdo con él. Comentario tras comentario, todos eran halagos hacia Blanco, hacia los socialistas, hacia el Gobierno, o críticas -cómo no- al PP. Micho salud, compañero, y todas esas mariconadas.
Unos pocos comentarios fueron, eso sí, criticando la moderación de los mismos a medida que el blog iba cumpliendo días. Y Pepiño respondió:
Algunos denunciáis que se moderen los mensajes. La mayoría entiende el por qué, incluso los que lo critican (o especialmente ellos) Creo que hay un nivel de crítica más que razonable en no pocos de vuestros comentarios. Repasad con honestidad lo que se ha escrito hasta ahora y lo comprobaréis; nunca me han molestado los argumentos en contra. Todo el mundo conoce los límites, me siento en el derecho a actuar desde la honradez en esta casa abierta que es un blog personal. Tengo siempre la impresión de que quienes más reclaman con voz pomposa “libertad de expresión” son los que menos estarían dispuestos a defenderla si se viera de verdad amenazada. Estoy seguro de que es así. Hay un montón de lugares mejores para volcar la frustración y los delirios.
Uno entiende que se prohiban los comentarios, en el blog que sea, en los que la única aportación es el insulto gratuito. Uno es consciente también de que, bajo el pretexto de la libertad de expresión, siempre habrá algunos que se pasen de la raya, indignándose después al no ver aparecer sus ladridos.
Pues bien, por lo visto, yo soy uno de esos que ha sobrepasado los límites de la honradez del señor Blanco, aquel a quien nunca le han molestado los argumentos en contra. “Tengo siempre la impresión de que quienes más reclaman con voz pomposa “libertad de expresión” son los que menos estarían dispuestos a defenderla si se viera de verdad amenaza”, escribía Pepiño. Ahí es donde vino mi respuesta:
¿Se refiere usted, señor Blanco, a las declaraciones del Gobierno tras el conflicto por las caricaturas en el Jyllands-Posten danés, cuando, viéndose realmente amenazada la libertad de expresión, su actitud no fue, precisamente, de defensa de la misma? ¿O se refiere a los recientes comentarios del Sumo Pontífice donde, viéndose de nuevo atacada la libertad de expresión, el señor Presidente de Gobierno esperó una semana -y a que llegaran las disculpas vaticanas- antes de ofrecer comentario alguno? ¿Se refiere, pues, a esa defensa de la libertad de expresión?
Dejé dicho comentario cuando la entrada en cuestión contaba sólo con 8. Ahora tiene 54. Y el mío, evidentemente, no está por ninguna parte.
Para que un comentario como este sea censurado, uno se pregunta cuántos más de ellos, igual, más, o menos moderados, han sido eliminados sin reparo alguno. El señor Kane es consciente de, al menos, uno más: el suyo.
Resulta poco creíble que no haya ni una sóla crítica en los comentarios. Todo parecen ser cantos de alabanza a Pepe Blanco. O es un público muy selectivo o los comentarios negativos, por así decirlo, se pierden en el ciberespacio. Veamos qué ocurre con éste.
Con éste ocurrió lo que con tantos otros: fue igualmente eliminado. Se, por así decirlo, perdió en el ciberespacio.
Alguien puede tratar de vender el cuento de que, al fin y al cabo, se trata de un blog personal, en el que es el creador el que decide qué permitir, y qué no. Pero no: es un blog creado por, nadie más y nadie menos, que el Secretario de Organización del partido que se encuentra en el Gobierno. El partido que presume de diálogo y talante. El partido que presume de tolerancia, de saber hacer. Pero ocurre lo que siempre ocurre con todo presumido: cuando hay que estar a la altura, cuando hay que cumplir lo que se predica, sale a la luz qué y cómo son realmente. Unos fantasmas. Unos hipócritas. Unos farsantes. Unos embusteros.
El estilo de José Blanco es totalmente leninista: “Repasad con honestidad lo que se ha escrito hasta ahora y lo comprobaréis…” No sirve de disculpa admitir que todos tienen el derecho de establecer un umbral a la crítica -exceptuando los casos de insulto y descalificación personal-. Un político, es decir, una persona pública, no tiene ese derecho.
En mi experiencia personal puedo decir que llevo varias semanas escribiendo en el blog del diputado socialista Rafael Estrella y, a pesar de mis críticas, que a veces han sido fuertes y llegado al límite de la tolerancia, jamás me han borrado ni un solo comentario. No veo por qué el Secretario de Organización del Partido Socialista (¡¿Organización en el PSOE?! - Esto es tanto como decir selvas tropicales en Marte) no debería hacer lo mismo que el Sr. Estrella.
De lo que José Blanco debería darse cuenta es que en la blogosfera la censura no sirve para proteger sino todo lo contrario. Esto no es Pravda sino un campo abierto en el que de nada sirve poner puertas. Siel Sr. Blanco es tan tolerante con la crítica, como él mismo asegura, por favor que lo demuestre y no se ande con tanta marrullería moralizante de propagandista soviético.
Igandekoa
Por mi parte, ni me he molestado en mandar un comentario correctamente crítico para ver qué ocurría. Usted me confirma que la indecencia está a la orden del día, y que, descontados los insultos, también los razonamientos punzantes son eliminados. En rigor, es hasta posible que muchos de esos comentarios halagüeños los realicen a propósito siervos del Partido Socialista, porque, seamos francos, quizá Zapatero sea más popular y querido, pero ¿de veras José Blanco, ese hombrecillo iletrado y mínimo, puede ser acreedor de tantas y tan distinguidas alabanzas? No lo creo.
Un saludo
Ararat le ha colado un comentario; no te lo pierdas
Bueno, daría mucho que hablar el pseudoblog de Pepe Blanco: yo aporto mi repetida censura con respecto al tema de la jubilación de Ibarra.
“Como bien sabe Ibarra, es hora de dar paso a gente joven, o al menos a gente nueva.
De hecho no estaría nada mal que hubiera alternancia política, sería un triunfo de la democracia que después de conseguir la alternancia en Galicia, sucediera lo mismo en Extremadura y Andalucía.”
Textual, ya véis el mal gusto y la blandenguería con la que intento colar el comentario. Antes ya me dirigí con el mismo éxito.
Para mí lo importante de los blogs es la libertad, la argumentación, y reconocer la brillantez, algo que nunca podremos hacer con Blanco. Por tanto al no cumplir ninguno de los requisitos, es una mierda.
Pero si tú tambien los moderas…
No, hombre, no. Si aquí, lo único que se prohibe es el spam y el insulto gratuito. Y con gratuito quiero decir comentarios en los que sólo haya un insulto no argumentado.
Me parece bastante distinto moderar un blog, un foro o lo que sea, a censurarlo que es lo que hace este tipo.
Con el agravante de que la excusa de abrir el blog era acercarse a la gente y hablar con ella, no pontificar ni hacerse autobombo.
“Repasad con honestidad lo que se ha escrito hasta ahora y lo comprobaréis…”
Vamos, que lo estaban mirando deshonestamente. Con franqueza, no sé quién puede creerse que la gente entra a alabarle.
Pepe:
Soy amigo de Jose Ramon Fernández, Vpt.de Cuba. Organicé la primera misión de empresarios españoles a Cuba. Soy editor y escritor. He publicado sobre socialismo y federalismo y democracia, por cuenta de la fundación socialista Rafael Campalans. Necesito una dirección personal tuya para enviarte una documentación ¿es posible?
Gracias