En esta segunda entrega, Oriana Fallaci reflexiona, al hilo de su vivencia de los ataques del ‘Martes Negro’, sobre el mundo islámico y sus diferencias con la cultura occidental. «En cada experiencia dejo jirones de mi alma», escribió la prestigiosa periodista italiana hace años. Una vez más, es absolutamente cierto.
——————————————————————————————————————————
¿Que por qué quiero hacer este discurso sobre lo que tú llamas ‘contraste entre las dos culturas’? Pues, si quieres saberlo, porque a mí me fastidia hablar incluso de dos culturas.
Ponerlas sobre el mismo plano, como si fuesen dos realidades paralelas, de igual peso y de igual medida. Porque detrás de nuestra civilización están Homero, Sócrates, Platón, Aristóteles y Fidias, entre otros muchos. Está la antigua Grecia con su Partenón y su descubrimiento de la Democracia. Está la antigua Roma con su grandeza, sus leyes y su concepción de la Ley. Con su escultura, su literatura y su arquitectura. Sus palacios y sus anfiteatros, sus acueductos, sus puentes y sus calzadas.
Está un revolucionario, aquel Cristo muerto en la cruz, que nos enseñó (y hay que tener paciencia si no lo hemos aprendido) el concepto del amor y de la justicia. Está incluso una Iglesia, que nos dio la Inquisición, de acuerdo. Que torturó y quemó 1.000 veces en la hoguera, de acuerdo. Que nos oprimió durante siglos, que durante siglos nos obligó sólo a esculpir y a pintar cristos y vírgenes, y que casi asesina a Galileo Galilei. Pero también contribuyó decisivamente a la Historia del Pensamiento, ¿sí o no?
Y, además, detrás de nuestra civilización está el Renacimiento. Están Leonardo da Vinci, Miguel Angel, Rafael o la música de Bach, Mozart y Beethoven. Con Rossini, Donizetti, Verdi and
company. Esa música sin la cual no sabemos vivir y que en su cultura, o en su supuesta cultura, está prohibida. Pobre de ti si tarareas una cancioncilla o los coros de Nabucco.
Y por último está la ciencia. Una ciencia que ha descubierto muchas enfermedades y las cura. Yo sigo viva, por ahora, gracias a nuestra ciencia, no a la de Mahoma. Una ciencia que ha inventado máquinas maravillosas. El tren, el coche, el avión, las naves espaciales con las que hemos ido a la Luna y quizás pronto vayamos a Marte. Una ciencia que ha cambiado la faz de este planeta con la electricidad, la radio, el teléfono, la televisión… Por cierto, ¿es verdad que los santones de la izquierda no quieren decir todo esto que yo acabo de enumerar? ¡Válgame Dios, qué bobos! No cambiarán jamás. Pues bien, hagamos ahora la pregunta fatal: y detrás de la otra cultura, ¿qué hay?
Busca, busca, porque yo sólo encuentro a Mahoma con su Corán y a Averroes con sus méritos de estudioso (los comentarios sobre Aristóteles, etc.), al que Arafat encasqueta el honor de haber creado incluso los números y las matemáticas. De nuevo chillándome en la cara, de nuevo cubriéndome de pollos, en 1972, me dijo que su cultura era superior a la mía, muy superior a la mía, porque sus antepasados habían inventado los números y las matemáticas.
MEMORIA
Pero Arafat tiene poca memoria. Por eso cambia de idea y se desmiente cada cinco minutos. Sus antepasados no inventaron los números ni las matemáticas. Inventaron la grafía de los números, que también nosotros, los infieles, utilizamos, y las matemáticas fueron concebidas casi al mismo tiempo por todas las antiguas civilizaciones. En Mesopotamia, en Grecia, en la India, en China, en Egipto y entre los mayas… Sus antepasados, ilustre señor Arafat, sólo nos han dejado unas cuantas bellas mezquitas y un libro con el que, desde hace 1.400 años, nos rompen las crismas mucho más que los cristianos nos la rompían con la Biblia y los hebreos con la Torá. 
Y ahora veamos cuáles son los méritos que adornan al Corán. ¿Se puede hablar realmente de méritos del Corán? Desde que los hijos de Alá casi destruyeron Nueva York, los expertos del Islam no dejan de cantarme las alabanzas de Mahoma. Me explican que el Corán predica la paz, la fraternidad y la justicia. (Por lo demás, lo dice hasta Bush, pobre Bush. Y es lógico que Bush tenga que tranquilizar a los 24 millones de musulmanes estadounidenses, convencerlos de que cuenten todo lo que saben sobre los eventuales parientes o amigos o conocidos fieles de Osama bin Laden).
¿Pero cómo se come eso con la historia del ojo por ojo y diente por diente? ¿Cómo se come con el chador y el velo que cubre el rostro de las musulmanas, que hasta para poder echarle una ojeada al prójimo esas infelices tienen que mirar a través de una tupida rejilla colocada a la altura de sus ojos? ¿Cómo se come eso con la poligamia y con el principio de que las mujeres deben contar menos que los camellos, no deben ir a la escuela, no deben hacerse fotografías, etc? ¿Cómo se come eso con el veto a los alcoholes y con la pena de muerte para el que beba? Porque también esto está en el Corán. Y no me parece tan justo, tan fraterno ni tan pacífico.
Esta es, pues, mi respuesta a tu pregunta sobre el contraste de las dos culturas. En el mundo hay sitio para todos, digo yo. En su casa, cada cual hace lo que quiere. Y si en algunos países las mujeres son tan estúpidas que aceptan el chador e incluso el velo con rejilla a la altura de los ojos, peor para ellas. Si son tan estúpidas como para aceptar no ir a la escuela, no ir al doctor, no hacerse fotografías, etcétera, peor para ellas. Si son tan necias como para casarse con un badulaque que quiere tener cuatro mujeres, peor para ellas. Si sus maridos son tan bobos como para no beber vino ni cerveza, ídem. No seré yo quien se lo impida. Faltaría más. He sido educada en el concepto de libertad y mi madre siempre decía: «El mundo es bello porque es muy variado». Pero si me pretenden imponer todas esas cosas a mí, en mi casa…
Porque la verdad es que lo pretenden. Osama bin Laden afirma que todo el planeta Tierra deber ser musulmán, que tenemos que convertirnos al Islam, que por las buenas o por las malas él nos hará convertir, que para eso nos masacra y nos seguirá masacrando. Y esto no puede gustarnos, no. Debe darnos, por el contrario, razones más que suficientes para matarle a él.
CRUZADA
Pero la cosa no se resuelve, ni se termina, con la muerte de Osama bin Laden. Porque hay ya decenas de miles de Osamas bin Laden, y no están sólo en Afganistán y en los demás países árabes. Están en todas partes, y los más aguerridos están precisamente en Occidente. En nuestras ciudades, en nuestras calles, en nuestras universidades, en los laboratorios tecnológicos. Una tecnología que cualquier idiota puede manejar. Hace tiempo que comenzó la cruzada. Y funciona como un reloj suizo, sostenida por una fe y una perfidia sólo equiparable a la fe y a la perfidia de Torquemada cuando dirigía la Inquisición. De hecho, es imposible dialogar con ellos. Razonar, impensable. Tratarlos con indulgencia o tolerancia o esperanza, un suicidio. Y el que crea lo contrario es un iluso.
Te lo dice una que conoció bastante bien ese tipo de fanatismo en Irán, Pakistán, Bangladesh, Arabia Saudí, Kuwait, Libia, Jordania, el Líbano y en su propia casa, es decir, en Italia. Una que lo ha experimentado incluso en muchos y muy variados episodios triviales y grotescos, con los que ha tenido confirmación absoluta de su fanatismo. Nunca olvidaré lo que me pasó en la embajada
iraní de Roma, cuando fui a pedir un visado para viajar a Teherán, para entrevistar a Jomeini, y me presenté con las uñas pintadas de rojo. Para ellos, signo de inmoralidad. Me trataron como una prostituta a la que hay que quemar en la hoguera. Me querían obligar a quitarme el esmalte. Y si no les hubiese dicho lo que tenían que quitarse ellos, o incluso cortarse…
Nunca olvidaré tampoco lo que me pasó en Qom, la ciudad santa de Jomeini, donde como mujer fui rechazada en todos los hoteles. Para entrevistar a Jomeini tenía que ponerme un chador, para ponerme el chador tenía que quitarme los vaqueros y para quitarme los vaqueros quería utilizar el coche con el que había viajado desde Teherán. Pero el intérprete me lo impidió. «Está usted loca, loca de remate, hacer una cosa así en Qom es correr el riesgo de ser fusilada». Prefirió llevarme al antiguo Palacio Real, donde un guardia piadoso nos acogió y nos dejó la antigua Sala del Trono.
De hecho, yo me sentía como la Virgen que para dar a luz al Niño Jesús se refugia junto a José en el pesebre del asno y del buey. Pero a un hombre y a una mujer no casados entre sí, el Corán les prohíbe estar en la misma estancia con la puerta cerrada y, hete aquí, que de pronto la puerta se abrió. El mulá dedicado al control de la moralidad irrumpió gritando «vergüenza, vergüenza, pecado, pecado». Y, para él, sólo había una forma de no terminar fusilados: casarnos. Firmar el acta de matrimonio que el mulá nos restregaba en las narices.
El problema era que el intérprete tenía una mujer española, una tal Consuelo, que no estaba dispuesta en absoluto a aceptar la poligamia y, además, yo no quería casarme con nadie. Y mucho menos con un iraní con esposa española y que no estaba dispuesta en absoluto a aceptar la poligamia. Al mismo tiempo, no quería morir fusilada ni perder la entrevista con Jomeini. En ese dilema me debatía cuando…
Te ríes, ¿verdad? Te parecen tonterías. Pues, entonces, no te cuento el final de este episodio. Para hacerte llorar te contaré el de 12 jovencitos impuros que, terminada la guerra de Bangladesh, vi ajusticiar en Dacca. Los ajusticiaron en el estadio de Dacca, a golpes de bayoneta en el tórax o en el vientre, ante la presencia de 20.000 fieles que, desde las tribunas, aplaudían en nombre de Dios. Chillaban «¡Allah akbar, Allah akbar!».
Lo sé, lo sé, en el Coliseo, los antiguos romanos, aquellos antiguos romanos de los que mi cultura se siente orgullosa, se divertían viendo morir a los cristianos como pasto de los leones. Lo sé, lo sé, en todos los países de Europa, los cristianos, aquellos cristianos a los que, a pesar de mi ateísmo, les reconozco la contribución que han hecho a la Historia del Pensamiento, se divertían viendo arder a los herejes. Pero, desde entonces, ha llovido mucho. Nos hemos vuelto más civilizados, e incluso los hijos de Alá deberían haber comprendido que ciertas cosas no se hacen.
Tras los 12 jovencitos impuros, mataron a un niño que, para intentar salvar al hermano condenado a muerte, se había abalanzado sobre los verdugos. Los militares le rompieron la cabeza a puntapiés con sus botas. Y si no me crees, vuelve a leer mi crónica y la crónica de los periodistas franceses y alemanes que, presos del terror como yo, estaban también allí. O mejor aún, mira las fotos que uno de ellos consiguió.
De todas formas, lo que quiero subrayar no es esto. Lo que quiero subrayar es que, concluido el acto, los 20.000 fieles (muchas mujeres entre ellos) abandonaron las tribunas y bajaron al terreno de juego. No de una forma despavorida, no. De una forma ordenada y solemne. Lentamente compusieron un cortejo y, siempre en nombre de Dios, pisaron a los cadáveres. Siempre gritando «¡Allah akbar, Allah akbar!». Los destruyeron como a las Torres Gemelas de Nueva York. Los redujeron a un tapiz sanguinolento de huesos rotos.
REHENES ESTADOUNIDENSES
Y así podría seguir hasta el infinito. Podría contarte cosas nunca dichas, cosas para ponerte los pelos de punta. Sobre el chocho de Jomeini, por ejemplo, que después de la entrevista celebró una asamblea en Qom para declarar que yo le acusaba de cortarle los pechos a las mujeres. De tal asamblea salió un vídeo que durante meses fue transmitido por la televisión de Teherán, de tal forma que, cuando al año siguiente volví a Teherán, fui arrestada apenas puse el pie en el aeropuerto. Y las pasé canutas, muy canutas.
Era la época de los rehenes estadounidenses. Podría hablarte de aquel Mujib Rahman que, siempre en Dacca, había ordenado a sus guerrilleros que me eliminasen por ser una europea peligrosa, y menos mal que un coronel inglés me salvó, poniendo su propia vida en peligro. O de aquel palestino, de nombre Habash, que me mantuvo durante 20 minutos con una metralleta colocada en la sien. ¡Dios mío, qué gente! Los únicos con los que mantuve una relación civilizada fueron el pobre Alí Bhutto, el primer ministro de Pakistán, ahorcado por ser demasiado amigo de Occidente, y el bravísimo rey de Jordania, Husein. Pero esos dos eran tan musulmanes como yo católica.
Pero aterricemos y veamos la conclusión de mi razonamiento. Una conclusión que seguro no les gustará a muchos, dado que defender la propia cultura, en Italia, se está convirtiendo en un pecado mortal. Y dado que, intimidados por la palabra «racista», impropiamente utilizada, todos callan como conejos. Yo no voy a levantar tiendas a La Meca. Yo no voy a cantar padrenuestros y avemarías ante la tumba de Mahoma. Yo no voy a hacer pipí en el mármol de sus mezquitas ni a hacer caca a los pies de sus minaretes.
Cuando me encuentro en sus países (de los que no guardo buen recuerdo), jamás olvido que soy huésped y extranjera. Estoy atenta a no ofenderles con costumbres, gestos o comportamientos que para nosotros son normales, pero que para ellos son inadmisibles. Los trato con obsequioso respeto, obsequiosa cortesía, me disculpo si por descuido o ignorancia infrinjo algunas de sus reglas o supersticiones.
Y este grito de dolor y de indignación te lo he escrito teniendo ante los ojos imágenes que no siempre eran las apocalípticas escenas con las que comencé mi discurso. A veces, en vez de dichas imágenes, veía otras, para mí simbólicas (y por lo tanto, indignantes), de la gran tienda con la que, el verano pasado, los musulmanes somalíes hollaron, ensuciaron y ultrajaron durante tres meses la plaza del Duomo de Florencia. Mi ciudad.
Una tienda levantada para censurar, condenar e insultar al Gobierno italiano que les albergaba,
pero que no les concedía los visados necesarios para pasearse por Europa y no les dejaba introducir en Italia la horda de sus parientes: madres, abuelos, hermanos, hermanas, tíos, tías, primos, cuñadas encinta e, incluso, parientes de los parientes. Una tienda situada al lado del bello Palacio del Arzobispado, en cuyas escalinatas dejaban sus sandalias o las babuchas que, en sus países, alinean fuera de las mezquitas. Y junto a las sandalias y a las babuchas, las botellas vacías de agua con la que se lavaban los pies antes de la oración. Una tienda colocada frente a la catedral con la cúpula de Brunelleschi y al lado del Bautisterio con las puertas de oro de Ghiberti.
Una tienda, por fin, amueblada como un vulgar apartamento: sillas, mesas, chaise-longues y colchones para dormir y hacer el amor, y hornos para cocer la comida y apestar la plaza con el humo y con el olor. Y, gracias a la inconsciencia del ENEL que ilumina nuestras obras de arte cuando quiere, luz eléctrica gratis.
Gracias a una grabadora, los gritos de un vociferante muecín que puntualmente exhortaba a los fieles, ensordecía a los infieles y tapaba el sonido de las campanas. Y junto a todo esto, los amarillos regueros de orina que profanaban los mármoles del Bautisterio (¡qué asco! ¡Tienen la meada larga estos hijos de Alá! ¿Cómo hacían para llegar al objetivo, separado de la verja de protección y, por lo tanto, distante casi dos metros de su aparato urinario?). Junto a los regueros amarillos de orina, el hedor de la mierda que bloqueaba el portón de San Salvador del obispo, la exquisita iglesia románica (del año 1000) que se encuentra a la espalda de la plaza del Duomo y que los hijos de Alá habían transformado en un cagatorio. Lo sé de primera mano.
Lo sé bien porque fui yo la que te llamé y te rogué que hablases de ellos en el Corriere, ¿recuerdas? Llamé también al alcalde, que tuvo la amabilidad de venir a mi casa. Me escuchó y me dio la razón: «Tiene razón, toda la razón…». Pero no hizo levantar la tienda. Se olvidó del tema o no fue capaz de conseguirlo. Llamé incluso al ministro de Exteriores, que era un florentino, un florentino de esos que hablan con acento muy florentino y, por lo tanto, perfecto conocedor de la situación. También él me escuchó. Y me dio la razón: «Sí, sí, tiene usted toda la razón». Pero no movió un dedo para quitar la tienda. Y no sólo eso sino que, además, rápidamente contentó a los hijos de Alá que orinaban en el Bautisterio y cagaban en San Salvatore del Obispo (me da la sensación de que de las abuelas, las madres, los hermanos y hermanas, los tíos y tías, los primos y las cuñadas encinta están ya donde querían estar. Es decir, en Florencia y en las demás ciudades de Europa).
Entonces cambié de sistema. Llamé a un simpático policía que dirige la oficina de seguridad de la ciudad y le dije: «Querido agente, no soy un político. Por eso, cuando digo que voy a hacer una cosa, la hago. Además conozco la guerra y hay ciertas cosas que me son familiares. Si mañana por la mañana no levantan la jodida tienda, la quemo. Juro por mi honor que la quemo y que ni siquiera un regimiento de carabineros conseguirá impedírmelo. Y por esto que acabo de confesarle, quiero, además, ser arrestada, llevada a la cárcel esposada. Así termino saliendo en todos los periódicos».
Pues bien, siendo más inteligente que todos los demás, al cabo de pocas horas hizo levantar la tienda. En el lugar de la tienda quedó sólo una inmensa y repugnante mancha de suciedad. Toda una victoria pírrica. Pírrica porque no influyó para nada en los demás estúpidos que, desde hace años, hieren y humillan a la que era la capital del arte, la cultura y la belleza. Pírrica porque no desanimó para nada a los otros arrogantísimos huéspedes de la ciudad: a los albaneses, sudaneses, bengalíes, tunecinos, argelinos, paquistaníes y nigerianos, que con tanto fervor contribuyen al comercio de la droga y de la prostitución, por lo que parece no prohibido por el Corán.
Sí, sí, están todos donde estaban antes de que mi policía levantase la tienda. Dentro de la plaza de los Uffizi, a los pies de la Torre de Giotto. Delante de la Logia de Orcagna, alrededor de la Logia de Porcellino. Frente a la Biblioteca Nacional, a la entrada de los museos. En el Puente Viejo, donde de vez en cuando se lían a cuchilladas o a tiros. En todos los lugares en los que han pretendido o conseguido que el municipio les financie (sí, señor, les financie).
En el atrio de la iglesia de San Lorenzo, donde se emborrachan con vino, cerveza y licores, raza de hipócritas, y donde profieren todo tipo de obscenidades a las mujeres. (El verano pasado, en ese atrio, me las dijeron incluso a mí, que soy ya una mujer mayor. Y, como es lógico, les planté cara. Sí, sí les planté cara. Uno sigue todavía allí, doliéndole los genitales). En medio de las históricas calles, donde campan a sus anchas con el pretexto de vender sus mercancías. Por mercancías entiendo bolsos y maletas copiadas de modelos protegidos con sus respectivas marcas y, por lo tanto, ilegales. Amén de sus postales, lapiceros, estatuillas africanas que los turistas ignorantes creen que son esculturas de Bernini, o ropa. («Je connais mes droits [Conozco mis derechos]», me espetó, en el Puente Viejo, uno al que vi vender ropa).
RESIGNACION
Y si al ciudadano se le ocurre protestar, si les responde que «esos derechos los vas a ejercer a tu casa», se le tacha inmediatamente de «racista, racista». Mucho cuidado con que un polícía municipal se le acerque y le insinúe: «Señor hijo de Alá, excelencia, ¿no le molestaría demasiado apartarse un poquito para dejar pasar a la gente?». Se lo comen vivo. Lo agreden con sus navajas. O, como mínimo, insultan a su madre y a su progenie. «Racista, racista». Y la gente lo soporta todo, resignada. No reacciona ni siquiera cuando les gritas lo que mi abuelo gritaba durante la época del fascismo: «¿No os importa nada la dignidad? ¿No tenéis un poco de orgullo, cabestros?».
Sé que eso pasa también en otras ciudades. En Turín, por ejemplo. Esa Turín que hizo Italia y que, ahora, ya casi no parece una ciudad italiana. Parece Argel, Dacca, Nairobi, Damasco o Beirut. En Venecia. Esa Venecia en la que las palomas de la plaza de San Marcos fueron sustituidas por tapetes con la mercancía y, donde incluso Otelo se sentíría a disgusto. En Génova. Esa Génova donde los maravillosos palacios que Rubens admiraba tanto fueron secuestrados por ellos y se deterioran como bellas mujeres violadas. En Roma. Esa Roma donde el cinismo de la política, de la mentira, de todos los colores, los corteja con la esperanza de conseguir su futuro voto y donde los protege el mismísimo Papa. (Santidad, ¿por qué no los acoge, en nombre del Dios único, en el Vaticano? A condición, que quede claro, de que no ensucien incluso la Capilla Sixtina, las estatuas de Miguel Angel y los cuadros de Rafael).
TRABAJO
En fin, ahora soy yo la que no entiende. No entiendo por qué a los hijos de Alá en Italia se les llama «trabajadores extranjeros». O «mano de obra que necesitamos». No hay duda alguna de que algunos de ellos trabajan. Los italianos se han vuelto unos señoritingos. Van de vacaciones a las Seychelles y vienen a Nueva York a comprar ropa en Bloomingdale’s. Se avergüenzan de trabajar como obreros y como campesinos y no quieren que se les asocie ya con el proletariado.
¿Pero aquellos de los que estoy hablando qué trabajadores son? ¿Qué trabajo hacen? ¿De qué forma suplen la necesidad de mano de obra que el ex proletario italiano ya no cubre? ¿Vagabundeando por la ciudad con el pretexto de las mercancías para vender? ¿Zanganeando y estropeando nuestros monumentos? ¿Rezando cinco veces al día?
Además, hay otra cosa que no entiendo. Si realmente son tan pobres, ¿quién les da el dinero para el viaje en los aviones o en los barcos que los traen a Italia? ¿Quién les da los 10 millones por cabeza (10 millones como mínimo) necesarios para comprarse el billete? ¿No se los estará pagando, al menos en parte, Osama bin Laden, con el objetivo de poner en marcha una conquista que no es sólo una conquista de almas, sino también una conquista de territorio?
Y aunque no se lo dé, esta historia no me convence. Aunque nuestros huéspedes fuesen absolutamente inocentes, aunque entre ellos no haya ninguno que quiera destruir la Torre de Pisa o la Torre de Giotto, ninguno que quiera obligarme a llevar el chador, ninguno que quiera quemarme en la hoguera de una nueva Inquisición, su presencia me alarma. Me produce desazón. Y se equivoca el que se plantea este fenómeno a la ligera o con optimismo. Se equivoca, sobre todo, quien compara la oleada migratoria que se está abatiendo sobre Italia y sobre Europa con la oleada migratoria que nos condujo a América en la segunda mitad del siglo XIX, incluso a finales del XIX y comienzos del XX. Y te digo el porqué.
Solo añadir unos comentarios al polémico texto con el que solo estoy de acuerdo en parte:
La autora critica que algunas mujeres deciden no ir a la escuela, esa tradición me parece tan peligrosa como la obligación de ir a la escuela hasta los 16 años, pudiendo incluso perder la tutela del menor de no ser así.
También critica la poligamia, bueno, quizá le parezca mejor una monogamia falsa como la nuestra, donde para saciar completamente nuestros sentidos recurrimos al mercado del sexo, desde la pornografía a la prostitución.
Si verdaderamente la diversidad le pareciera hermosa o incluso indiferente no veo por qué tiene la necesidad de insultar de ese modo a los que tienen creencias distintas.
Por cierto, por un lado parece enfurecerle que nos intenten imponer sus costumbres, aunque le indigna que en plena embajada iraní en Roma (las embajadas se suelen considerar territorio nacional del país al que pertenecen) la trataran como a una prostituta por ir con las uñas pintadas.
También sostiene que nos hemos vuelto más civilizados, mi opinión es que solo es así en las formas, al fin y al cabo, si eres un pecador solo te espera esa pequeñez de quemarte en el infierno por la eternidad.
Sobre la anécdota de la tienda en Florencia, le puedo asegurar que las defecaciones de los fieles que acudieron a ver a su santidad a valencia y los 8000 WCs portátiles no mejoraban la imagen de valencia; eso sí, a pesar de las protestas de algunos valencianos no se canceló el evento, del que por cierto a día de hoy (meses después del suceso) aun quedan residuos.
También parece olvidar que las drogas y las prostitución son anteriores a la inmigración masiva, incluso los romanos contaban con estos servicios. Y tampoco deberíamos olvidar que los consumidores finales de ellos somos nosotros, los nacionales.
“¿No se los estará pagando, al menos en parte, Osama bin Laden, con el objetivo de poner en marcha una conquista que no es sólo una conquista de almas, sino también una conquista de territorio?” Una periodista con un poco de sentido común no puede hacer esta clase de afirmaciones sin pruebas ni testigos.
Por lo demás bastante de acuerdo, aunque el quid de la cuestión me parece que es lo de siempre: ”Aunque nuestros huéspedes fuesen absolutamente inocentes”…”su presencia me alarma.”
Eso es una soberana estupidez. Principalmente, porque de forma disimulada, cambias la frase “no deben ir a la escuela” que aparece en el artículo, por un “deciden no ir a la escuela”, partiendo después de esa afirmación que tú solito te creas. ¿Eso no es manipular?
Esa es otra soberana estupidez. Por lo visto, criticar la poligamia musulmana -y el trato a la mujer que implica- es tener que recurrir a la pornografía o la prostitución, según tú.
Si todavía no lo has entendido, es que mal vamos. No es que sean distintas -también las tienen los chinos, japoneses, o africanos no musulmanes, y no veo critica alguna hacia ellos en ninguna parte-, es que, siendo distintas, tratan de imponerlas al prójimo. Venga, faltantornillos, ahora te invito a que argumentes acerca de cómo tratamos nosotros de imponer nuestra dictadura de los McDonalds.
De nuevo, otra soberana estupidez. Veo que para ti, salvo en las formas, seguimos en la Edad Media, ¿correcto?. Además, lo del pecador es absurdo. Al fin y al cabo, poca gente hace caso a lo que dicen ahora los curas -podrás tratar de decirme que no es así, pero basta con salir a la calle-. En gran parte del mundo musulmán, en cambio, de ser ateo o converso, no es el infierno lo que te espera, sino una situación legal completamente diferente.
Eso es ooootra estupidez dado que yo, que también vivo en la ciudad, no he visto que se haya convertido en nada parecido a lo que describe la señorita Fallaci. Pero buen intento, de nuevo, en abalanzarte sobre la Iglesia católica en un nuevo pero absurdo ejemplo de “¡pero nosotros más!”
De nuevo cambias las palabras del texto. Contribuir no significa crear. Y cambiando las palabras y el significado de lo que se expone, partes de tu propia creación. Increíble.
Ah, ¿que hace falta aportar pruebas y testigos para considerar que los inmigrantes musulmanes desean imponer su estilo de vida y código legal, ergo llevando a cabo una conquista territorial? Vaya, no lo sabía, señor juez. Le recordaría las manifestaciones en Londres, pidiendo que la media luna ondeara sobre el Parlamento, o las peticiones en Holanda o el Reino Unido para introducir la Sharia, pero seguro que, para ti, no son más que producto de una “minoría radical”
Lo siento pero a poco que busques en el texto encontrarás la frase tal cual la cito, y no, eso no es manipular.
Obviamente hablar de una cosa no implica hablar de la otra, entiendo que es criticable el modo en el que algunos países tratan a las mujeres, pero no lo es criticar la poligamia de algunos países cuando una cantidad significativa del propio la practica, si bien los varones españoles solo podemos tener una esposa las relaciones extramatrimoniales de amor/ sexo no son algo tan raro.
Bien, entonces quieres decir que los musulmanes y solo los musulmanes vienen a conquistarnos, los demás no. Pues incluso conociendo a musulmanes te aseguro que no han intentado convertirme, y de hecho no conozco ningún caso de conversión al islam.
Se llama marketing, aunque no estoy de acuerdo en el término dictadura.
Correcto, obviamente para un ateo lo más importante son las formas pero para un creyente lo más importante es el fondo, y vuelvo a hacer hincapié en que la religión más importante de españa nos desea a ti y a mi quemarnos en el infierno por toda la eternidad. ¿Civilizados? no me lo parece. Por cierto no hace falta salir a la calle, mira cuál es la única religión que aparece en la constitución (base de nuestra sociedad) o de qué religión son los presidentes y ministros que ha tenido este país; aunque admito que el catolicismo no tiene tanta importancia como en tiempos pasados. Y no he negado nunca que en algunos países musulmanes se maltrate al ateo o converso. La autocrítica, tan poco visible cuando hay enfrentamientos, no está reñida con la crítica ajena.
Bien yo si que grabé la ciudad antes de la visita del papa y la visité después y te puedo asegurar que en cualquier lugar medianamente amplio de la ciudad había WCs, que se talaron árboles centenarios para que su santidad pudiera tener un púlpito bien grande y que a día de hoy hay bastantes destrozos que no se han corregido. No es un “nosotros más”, es un “nosotros también”.
De acuerdo y perdón, sin embargo conservo la última frase del párrafo: ellos contribuyen, nosotros consumimos.
Bueno, unas cuantas acusaciones por una sola. Yo diría que tú también has manipulado mis palabras ya que la autora habla de Bin Laden como si se tratara de una agencia de viajes, y eso no lo he escuchado ni al presidente de los EEUU. Y sí, necesito pruebas para creerme algo así. Por otro lado, sí, mantengo que se trata de una minoría radical, y está en manos nuestras y de nuestros líderes que siga así, no darles lo que piden, hacer que se integren o que se vayan es la clave. Por cierto, tras el 11S hubo un millón de personas en Teheran apoyando a los estadounidenses; ni tan buenos ni tan malos.
Oh, sí: después de decir que no deben -porque se les obliga- a no ir a la escuela, y que ellas “son tan estúpidas como para aceptar no ir”, tú lo interpretas como que las mujeres, libres ellas, deciden no ir a la escuela. Y lo comparas con que en Europa se obligue a los menores a ir. Manipulación, insisto. “Aceptar la imposición de no ir a la escuela” no es “decidir no ir a la escuela”, como tú dices.
Claro, como las relaciones extramatrimoniales existen, las pones, en la comparación, al mismo nivel que la poligamia legalizada. Desde luego, el absurdo de los argumentos va en aumento.
Ah, y la poligamia de por sí es, aún así, degradante y, por lo tanto, criticable.
Sí, claro, eso si crees lo que dice la Biblia, o el retrógrado cura desde el púlpito. Pero por mucho que lo intentes, no puedes ponerlas al mismo nivel. Hace cinco siglos, en Europa, nos encargábamos de mandar al infierno de forma directa a los infieles, vale. En el mundo musulmán, lo siguen haciendo ahora. Si todavía tienes la cara de decir que no somos más civilizados que en la Edad Media, es que prefieres esconderte tras una mentira que no te crees ni tú, en vez de admitir algo obvio que ¡oh! iría en contra de tu obsesión contra Occidente y la Iglesia católica.
¿Te refieres a esto?: “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.”
Hay que ver, sí.
Aún así, insisto: aunque prefieras basarte en la versión oficial de la Iglesia católica, o en lo que ponga en la Biblia, para así poder seguir con tu particular obsesión con el cristianismo o con Occidente, te recomiendo que salgas a mirar a la calle: resulta más fiable.
¿Y qué pasa con que un ministro o presidente sea de confesión católica en un país de mayoría católica? Y no es que la autocrítica sea mala, hombre. Es que cuando se critica a los otros, siempre sales con alguna autocrítica, en ocasiones realmente cómica. ¡Ellos son polígamos y maltratan a sus mujeres, pero nosotros tenemos relaciones extramatrimoniales! ¡Ellos siguen promoviendo regímenes medievales, pero en la Biblia sigue poniendo que no tenemos garantizada la salvación!
Para un “nosotros también”, hace falta que sean cosas comparables. Y te repito que en tu caso, ni de lejos lo son. Ni de kilómetros de distancia, vamos.
Siempre puedes decirme dónde.
¡Cómo, si siempre que criticamos sus costumbres contrarias a la integración sales tú criticando algo nuestro que, en tu opinión, es comparable!
¿Tienes un enlace -nada de webislam- que me refresque la memoria, mostrándome cómo 1 de cada 7 habitantes de Teherán salió a la calle para apoyar a los USA? Y de haberlo hecho… ¿no serían una minoría?
No, es decidir no luchar por ir a la escuela. De cualquier manera me parece más un problema de forma.
Se están mezclando conceptos, no me vale decir que mala es la poligamia mientras se practica una poligamia de facto.
Según la Wikipedia “Poligamia, literalmente del griego, muchos matrimonios.”…”En los humanos, la poligamia es un tipo de relación amorosa y sexual entre más de dos personas, por un período significativo de tiempo, o por toda la vida.” Yo no veo nada degradante, sí que lo veo en el trato a las mujeres, pero ese no es un comportamiento propio de la poligamia, que en otras culturas se da a la inversa: una mujer con varios maridos.
Cuando la jerarquía desde el púlpito dice que las mujeres se buscan el maltrato las pongo en el mismo nivel, cuando dicen que los homosexuales son personas enfermas las pongo en el mismo nivel, etc El que nosotros no veamos a esa gente como líderes espirituales no hace que dejen de serlo a ojos de sus rebaños. Y de nuevo digo, que de obsesión poco, participo y disfruto de la sociedad occidental, pero decir que somos perfectos, no admitir la mínima crítica es obsceno y corriente en tiempos de conflictos.
Sí, por cierto, ¿recuerdas cuál fue uno de los países que hizo más hincapié para colar en la constitución europea que Europa tenía raíces cristianas?.
Bien, miremos a la calle: actualmente tengo 3 iglesias y una más en construcción a 5 minutos de casa, y supongo que habrás visto como se pone el patio cuando sacan a la mare de deu dels desamparats. Sinceramente, después de ver esas imágenes no puedo mantener que estemos en un país laico.
Si es uno nada, hombre, pero si lo son (y lo serán) todos me parece que como poco indica algo acerca de la fe de este país.
En serio, te invito a que busques declaraciones de los curas, en los periódicos y televisiones locales cada poco hay una noticia sobre el tema.
En la primera respuesta, critico que la autora hable de Bin Ladem como una agencia de viajes sin mostrar pruebas, a lo que respondes: “¿que hace falta aportar pruebas y testigos para considerar que los inmigrantes musulmanes desean imponer su estilo de vida y código legal, ergo llevando a cabo una conquista territorial?” Omitiendo completamente la parte más peliaguda. Por cierto, ¿alguien se queja de la conquista territorial de las baleares por parte de los inmigrantes alemanes?.
No siempre (mira que el texto daba para mucho más,) y repito: criticar lo propio no es alabar al vecino, no tiene nada que ver.
Mejor, tengo todo un documental entero llamado Why we fight que recomiendo al que quiera saber más acerca del conflicto de Iraq.
Lo serían, pero una minoría cien veces mayor que las decenas de miles que participan en manifestaciones anti-occidentales.
No, no: es decidir no ir a la escuela para no morir asesinadas por su familia, su marido, o su país. Así que no, no es exactamente un problema de formas.
Igual es porque, siendo de facto, no es algo ilegal siendo, además, generalmente consentidas las relaciones extramatrimoniales en los países occidentales por las personas que las realizan. Si quieres comparar eso con que en bastantes países musulmanes la poligamia de jure sea legal -y normalmente, llevada a cabo con menores de edad-, allá tú.
No, hombre: degradante es, por un lado, el trato dado a las diversas mujeres de un hombre en los países musulmanes. Degradante es, por otro lado y en otro nivel, compartir marido o mujer. Pero eso ya es un juicio moral, no algo basado en los derechos humanos básicos.
No, de nuevo te equivocas: nadie dice que seamos perfectos. Ni yo, ni Oriana Fallaci, ni nadie. Y lo que es obsceno y tremendamente corriente en la socieadad occidental actual es mirar hacia el otro lado ante las barbaridades que se cometen en nombre del Islam en Asia, África, Europa y América, para salir en cambio con críticas tan absurdas como algunas de las que has mostrado.
Dime, gran conocedor de la jerarquía eclesiástica… ¿cuántos miembros de dicha jerarquía justifican los malos tratos? Sería interesante saberlo. Hacemos el porcentaje y calculamos. Igual sale otra de las minorías que tanto te gustan. De paso, decirte que “sus rebaños” pueden decir misa. Al menos, no irán ejecutando en plazas públicas a los homosexuales, o lapidando y degollando a las mujeres.
Te remito a la respuesta anterior.
¿La parte más peliaguda? Para empezar, la señorita Fallaci lo sugiere, no afirma, lo que hace que no tenga por qué mostrar pruebas. Segundo, cuando habla de Bin Laden -o “los Bin Ladens”-, se refiere a los fundamentalistas islámicos en general. Pero insisto: se trata de una sugerencia, y repito que no sabía que, para sugerir la posibilidad de algo, haya que aportar cifras y datos. Más que nada porque, de tenerlos, no haría falta ya sugerir o preguntar nada. Sino afirmar y denunciar.
Claro que no. Salvo que tú sólo pareces criticar lo propio, ya sea de forma individual, o cuando se está criticando al vecino. Al vecino, por cierto, nunca lo criticas de forma individual. Qué curioso.
Bien, te pido un enlace más o menos fiable que muestre que un millón de iraníes se manifestaron a favor de los Estados Unidos sólo en Teherán, y me pasas el nombre de una película -objetivísima e imparcialísima, seguro- sobre los intereses de EE.UU en la guerra de Irak. Mmmm… vale.
Primero, insisto, da tú los datos que le exiges a la señorita Fallaci para demostrar que fueron un millón. Segundo, que sean una minoría cien veces mayor que la que se manifiesta una y otra vez contra Occidenta no te lo crees ni tú. Pero, de todas formas, ya veo cómo funciona tu cálculo de minorías. Por cierto, el Consejo Musulmán Británico ha advertido que la política británica hacia los musulmanes del país podría crear “2 millones de terroristas, 700.000 de ellos sólo en Londres”. ¿A ese líder lo creemos como crees tú a los católicos? De creerlo… ¿2 millones son una minoría? ¿una minoría mayor que otra minoría? ¿una mayoría? También, por cierto, el último sondeo de Al Jazeera -a más de 40.000 musulmanes- da un resultado de un 49% que apoya a Bin Laden. ¿Eso es también una minoría?
Bien, desisto en este punto puesto que la autora se refiere a ello de dos formas (las que mantenemos cada uno: …“no deben ir a la escuela”… y …“aceptar no ir a la escuela”…
Lo siento pero que yo sepa en algunos estados de EEUU la poligamia sí es delito.
Completamente de acuerdo.
En efecto, y eso es lo que critico: la poligamia no implica el maltrato de la mujer y será degradante en tanto lo sea para el individuo que lo juzga.
¿Y qué esperabas? Sabes que invadimos entre otros Afganistán e Irak, y es obvio que los motivos no fueron la situación en que vivían sus ciudadanos. ¿De verdad esperas que cambiemos el rumbo de medio centenar de países basándonos en su respeto hacia los derechos humanos? ¿Cuándo hemos hecho eso? ¿Es que no son muchos de ellos aliados estratégicos nuestros?.
Bueno, tienes a gente como el cura de Sangonera la Verde que dice cosas como ”Los gays son personas que no deben estar en este mundo” y “los hombres separados son unos machotes y las mujeres unas apestadas” o en palabras de Juan José Asenjo (portavoz de la Conferencia Episcopal) “La Iglesia, por otra parte, condena cualquier discriminación de los homosexuales en la vida legal y la vida social; sin embargo no admite la práctica de la homosexualidad, la considera un pecado, un desorden moral”, como última muestra (aunque hay muchas más), José Ignacio Munilla (obispo de Palencia) retrató el 20 de junio de 2005 a los homosexuales como personas con un “perfil psicopatológico”, educadas por padres “alcohólicos, hostiles y distantes” y por madres “sobreprotectoras”. Obviamente no hay demostraciones públicas de sus ideas, al menos hemos avanzado un poco. Aunque reitero mi afirmación, el fondo, el contenido, es muy similar al de antaño.
De acuerdo, no afirma tajantemente por lo que no tiene que probarlo, me desdigo.
Bien, lo primero es que es falso que no critique al vecino, puedes leer mis comentarios y critico por ejemplo sus actitudes hacia la mujer. Por cierto, escribo comentarios para contrastar mis ideas con las del texto, obviamente omito casi todo aquello con lo que estoy de acuerdo, sino tendríamos dos textos muy similares y creo que es mejor saltarse lo redundante e ir al grano.
El dato lo saqué de la película aunque no me cabe duda de que haya sido así, y sí, la he visto y es me pareció bastante objetiva, si no la has visto quizá podrías fiarte de la lista de apariciones o del 8.2 que le dan en imdb. Por cierto, si pides fuentes y te las dan lo lógico es aceptarlas, no criticarlas sin siquiera conocerlas, a no ser que únicamente te sirvan como fuentes los medios que dicen aquello que tú piensas.
Bien, los datos están ahí, si no te quieres bajar el documental yo te lo dejo, tranquilo.
Según El Mundo, a raíz de las famosas viñetas de Mahoma “200 personas se concentraron ante las puertas de la legación austriaca y arrojaron piedras y artefactos incendiarios”, en otros medios “Decenas de miles de personas se manifiestan en Teherán pidiendo ‘Muerte a Israel’ y ‘Muerte a America”. Según mis datos sigo manteniendo que los extremistas son una minoría en un país de 12 millones de personas.
El que tenga datos suficientes para ver si sus afirmaciones son creíbles que tome sus propias decisiones, yo desconozco completamente a este señor.
2 millones respecto a la población musulmana o 700.00 respecto a la población londinense sigue siendo una minoría.
Sigue siendo una minoría, aunque me resulta alarmante.
Es que no se refiere a ello “de dos formas”, sino que, siendo obligadas a no ir a la escuela, critica que ellas acepten tal obligación. Pero la obligación existe.
De nuevo, tratas de partir de una idea que tú sólo has creado. Dudo que la poligamia de facto -la que tú criticas, consistente en relaciones extramatrimoniales y similares- sea delito.
Muy bien: 3 ejemplos. Eso sería una minoría aplastante, ¿no? De ser así, ¿por qué no sales corriendo para decir que lo es? Por lo demás, ni tienen la influencia que tienen los imanes en las comunidades musulmanas -ni de lejos-, y además te recuerdo que la psicología misma consideraba la homosexualidad como un desorden hace tan sólo 25 años. ¿Criticas por ello a la psicología en su totalidad?
No he dicho -y dale con tergiversar- que no critiques al vecino. Digo que nunca -y lo mantengo- criticas al vecino de forma individual. Sólo lo haces cuando no queda más remedio. He visto escritos tuyos criticando a la Iglesia a secas, pero nunca criticando al Islam. En conversaciones que hemos mantenido, más de lo mismo.
Hombre, preferiría la noticia, de algún periódico serio, antes que una película así -que no he visto, pero sí informado de la misma-. Por cierto, Fahrenheit 9/11 tiene un 7.8, y tampoco es que sea precisamente objetiva. Pero nada, tú dame enlaces a películas. Y no, lo lógico al recibir como fuente de una noticia bastante sospechosa una película documental sobre las implicaciones ocultas de los americanos en la guerra de Irak no es aceptarla y callarse. Lo lógico es pedir que muestres que algún otro medio confirma la noticia. ¿O es que tú no contrastras las noticias? Yo sí. A ver si va a resultar que no soy yo al que únicamente “le sirven como fuentes los medios que dicen aquello que yo pienso”.
¿Sólo en el documental? ¿En ningún otro medio? Ojo, no niego la posibilidad. Digo que de ser algo tan grande, ¿debería estar publicado en algún periódico, no? ¿O sólo en la película?
No, no, no hablo de esa manifestación en particular. Digo que el que los pro-americanos sean en Irán -y otros países musulmanes- “una minoría mayor” que los anti-americanos, no te lo crees ni tú. Ni cualquiera con dos dedos de frente.
2 millones respecto a la población musulmana en el Reino Unido. 700.000 respecto a la población musulmana en Londres. Eso ya deja de ser una minoría, ¿no?
Seguro que si las encuestras dieran un 49% de Occidentales a favor de la ejecución sumaria de todo musulmán, lo considerarías una minoría. Técnicamente lo sería, claro, hasta alcanzar el 51%. Pero veo que empleas el término cuando más te conviene.
Polygamy is illegal in Utah and forbidden by the Arizona constitution. However, law enforcement agencies in both states have decided to focus on crimes within polygamous communities that involve child abuse, domestic violence and fraud. Lo que no implica que haya quien se tenga que enfrentar a 126 años de prisión por ser polígamo. Ser polígamos de facto y criticarlo a la vez es hipócrita, pero además perseguirlo legalmente no tiene nombre.
En efecto, es una minoría, aunque resulta ser la postura oficial de la Conferencia Episcopal.
No, por lo mismo que no saco a relucir cosas que hacíamos hace 25 o 45 años, me importa el presente.
En palabras tuyas: “tú sólo pareces criticar lo propio”.
Como dije, volver a decir lo mismo que alguien escribió unas líneas arriba o repetir la noticia diez segundos después me parece que no aporta nada, ¿de verdad cada vez que hablas repites todo aquello con lo que estás de acuerdo? Por cierto, prácticamente todo lo que le achaco a la jerarquía católica es aplicable (incluso a veces multiplicado) a los islamistas.
Repito, he visto la película y de islamista tiene bien poco. Y baso su credibilidad en la seriedad con que tratan el tema, en la aparición de personajes históricos y descendientes muy importantes en la historia de los estados unidos y en que ese documental en cuestión fue galardonado con el premio del jurado en el festival de Sundance: o nos hemos vuelto locos o quizá, solo quizá, la película tiene un mínimo de fiabilidad.
Pensando con un poco de lógica, una manifestación en Teherán unos días después del 11S no creo que fuera una noticia relevante para el mundo (entonces).
Nunca dije eso, simplemente digo que existen, y añado que me da la impresión de que el grueso de la población no pertenezca ni a una corriente ni a otra, sino que simplemente intenta sobrevivir como puede.
Dale, sigue siendo una minoría, y el titular dice “hasta dos millones de terroristas musulmanes”, vamos, que también podría no ser ninguno.
Entiendo que el término minoría se refiere a menos de la mitad. Está en mano de cada cual usarlo donde le plazca.
Volvemos otra vez a lo mismo, que parece que, pese a haberlo dicho tú, no te has enterado. La poligamia que tú has considerado de facto -un marido con una relación extramatrimonial, por ejemplo- dudo que sea ilegal. La que es ilegal es la poligamia de jure, coño.
¿Y? Como varias de las burradas expuestas por los fundamentalistas islámicos están en el Corán… ¿quiere decir eso que es la postura de todos los musulmanes?
Aha. Y de haber estado hace 25 años, estoy seguro de que habrías criticado a la psicología como tal, no a los que mantenían tal postura. Sí, seguro. Y claro, tú nunca has sacado a relucir temas del pasado para criticar a Occidente. Nunca jamás.
Me valdría esa excusa si tan sólo hubiera visto una sola intervención tuya “arriba” del todo, que criticara lo expuesto antes que nadie, y sin hacer referencias a algo nuestro. Pero no, no recuerdo haber visto ninguna. En las cosas que hay que condenar, tu condena “se da siempre por supuesta”. Qué coartada tan cómoda.
Vale: 2 millones de musulmanes británicos de una población de 2 millones de musulmanes británicos es una minoría, aha. Y si, por poder, podrían ser muchas cosas. Aunque la realidad es que ya hay, al menos, decenas de miles de terroristas musulmanes en el Reino Unido. Así que “alguno” hay. Minoría, claro.
Primero, que no he dicho que sea islamista. Segundo, aún así, no me vale como fuente, si no está contrastada con otra, que pareces no encontrar. Así de simple. Sea islamista, comunista, católica, o la madre que lo parió. Que tú aceptes que te den una información y te la crees sin contrastarla antes es problema tuyo. No esperes que los demás hagamos lo mismo, porque eso lleva a la ignorancia pura y dura. Contrástalo, demuéstralo, y tal vez lo que digas resulte, de una vez por todas, verídico y creíble.
Una manifestación de un millón de iraníes en Teherán, que muestran su apoyo a los Estados Unidos, no es una “noticia relevante” para ningún medio salvo la película? Permíteme dudarlo. Que no seas capaz de encontrarlo es otra cosa.
Sí, claro. Pero utilizarlo según convenga, suele llamarse hipocresía.
Bien, en tal caso (me fallaba la palabra) se llama adulterio y por ejemplo en Pennsylvania te pueden caer 2 años de prisión o 18 meses de tratamiento mental.
Bueno, nunca está de más recordar a los burros más cercanos. Y no, aunque no tengas reparo en decir que la totalidad de los musulmanes británicos pueden convertirse en terroristas.
Creo que se puede ver que mi crítica va dirigida a la jerarquía, mucho más arcaica; no a los cristianos (practicantes o no). Y sí, en anteriores ocasiones he optado por el argumento histórico pero ya ves, dado que muchos pensáis que los demás países no pueden repetir nuestros errores he optado por no usarlo.
Bien, vamos a ver si simplificándolo me explico: En la televisión dicen que A ganó a B por 1-0 en un magnífico partido. Si alguien dice que el gol fue pura suerte o que la falta no era no está diciendo que el partido haya sido desastroso, simplemente está puntualizando o criticando una jugada, pero para ello no tiene que repasar el partido del minuto 0 al 90.
Aunque minoría, uno se pregunta qué han hecho y hacen las autoridades para frenarlos. Porque no estamos desamparados, rechazo esa idea: tenemos armas para defendernos y si suponen un peligro deberíamos usarlas; al fin y al cabo lo hemos hecho en otras ocasiones con otros terroristas.
Cierto, solo has insinuado que no es objetiva, que es imparcial y que trata sobre las “ implicaciones ocultas de los americanos en la guerra de Irak”, amén de dar una “noticia bastante sospechosa”.
En fin, igual si te digo que está producido por la BBC te parece mejor pero por si acaso te fías más documentos del senado estadounidense dicen: “But shortly after September 11, ordinary Iranians held a spontaneous candlelight vigil in Tehran in solidarity with the victims. Yet some of Iran’s leaders don’t appear to understand how drastically the world has changed after September 11.” Al final va a resultar que el mundo no se ha vuelto loco (del todo).
No creo que esa es la palabra cuando se habla de n término matemático, que o lo es o no lo es.
Me hace gracia ver cómo, oportunamente, omites la parte que sigue a eso que dices: “Dicho esto, tales estatutos típicamente son consideradas leyes azules, y rara vez, si alguna, se ha hecho cumplir.” ¿Olvido? Permíteme dudarlo. Eso también es manipulación.
¿Que yo no tengo reparo en decirlo? ¡Pero si lo ha dicho el lider del principal cuerpo representativo de los musulmanes en el Reino Unido!
Una jerarquía que tratas de colocar como representaitva de los católicos del mundo, no aceptando, en cambio, que los principales líderes islámicos sean considerados de la misma forma.
Yo te lo voy a simplificar todavía más: ETA pone una bomba, pero Zapatero no lo condena. Es más, Zapatero sólo condena a la derecha, nunca a ETA, salvo verse forzado a ello. ¿Por qué? ¡Porque se presupone que está en contra de ETA, evidentemente! Lo siento, pero no cuela.
Hombre, cuando se reúnen pruebas suficientes, se les detiene, y así se ha hecho. Lo que no quita que se calcule la existencia, como digo, de decenas de miles -más los que los apoyan, más los que miran hacia el otro lado- sólo en el Reino Unido, auténtico campo de entrenamiento de islamistas. Y no, no estamos desamparados, pero sí maniatados por una corrección política y un chantaje brutales.
¿Desde cuándo es eso sinónimo de Islamista?
Me da igual quién lo produzca. Al fin y al cabo, la BBC produjo el otro día un documental sugiriendo la necesidad de negociar con al-Qaeda, así que tampoco se libran. Y he leído el documento norteamericano. Pero coño, sigo sin ver el millón de personas del que hablas por ninguna parte.
No, no: hipocresía es manejar ese término a tu antojo, restándole disimuladamente importancia a una preocupante realidad mediante la califcación de “minoritaria”.
A poco que busques encontrarás casos como el del capitán Yusef Yee o el de Charles Graner, donde se ve que tal ley es usada.
No, repito, el hombre dijo hasta, ese hasta viene a decir que pueden ser desde 0 personas a 2 millones. Es una cuestión de léxico pero supone una diferencia notable.
Primero, la Conferencia Episcopal dicta las líneas maestras que deben seguir sus representantes, los cuales instruyen a sus fieles. En ningún momento he dicho que no considere a ambos líderes espirituales de la misma forma, pero lo cierto es que no los hago porque los crímenes de los líderes islamistas me parecen de mayor gravedad que los de los líderes cristianos.
Gracias por la responsabilidad extra pero no la quiero, en esta página hablo en mi nombre y solo rindo cuentas ante mi persona. Por cierto, me viene a la memoria la noticia de la queja de los populares porque en un atentado a pequeña escala el presidente no hizo una lamentación ante la prensa sino que se limitó a emitir una nota de prensa. Además de que ninguna persona ni líder condena el 100% de los atentados, ¿significa que está con los terroristas?. No me lo parece.
Argumentas: “Primero, que no he dicho que sea islamista.”, a lo que respondo: “Cierto, solo has insinuado que …”. Por lo tanto estoy dispuesto a aceptar que no dijiste islamista tal cual.
Bien, supongo que no hubo un millón justo de personas, pero hay quien habla de “ a massive outpouring of empathy for America”, de “hundreds of thousands of people in the streets”. Por cierto, esta no fue la única acción llevaba a cabo sino que también “Visitors flocked to the U.S. Interest Section of the Swiss Embassy to sign a book of condolences. On national TV, Iran’s national soccer team observed a moment of silence before beginning a game. “September 11 fostered solidarity between Iranians and America” y “governments and newspapers condemned terrorism”, más recientemente “Nearly three-fourths of the Iranians polled in a 2002 survey said they would like their government to restore dialogue with the United States.”
Entiendo que todos tenemos suficiente sesera como para que no tenga que calificar de minoritario todo aquello que lo es, no tengo ningún interés ni por un bando ni por el otro.
Vale. Dejando de lado que el primer enlace sea de la denominada “Asamblea Popular Revolucionaria” de, nada más y nada menos, que Venezuela -imagino que una fuente completamente seria y fiable- y la segunda, de Rebelión.org (escrita por un tipo de una tal “Cádiz Rebelde“) … la primera habla de Guantánamo, no del código bajo el que son juzgados los ciudadanos norteamericanos. El segundo caso, por su parte, de un militar, tampoco sujeto al código legal de un civil. Eso, de creer en la veracidad de ambos casos, o de la sinceridad de las fuentes. Que, viéndolas, es más que cuestionable.
Eso sí: entre éstas, y Webislam, me sorprende tu interés por informarte de una manera imparcial y objetiva.
No, repito: tú has dicho que yo no tengo reparos en decir que la totalidad de los musulmanes británicos pueden (puede que sí, puede que no) convertirse en terroristas. Falso. Yo sólo he citado al representante del Consejo Musulmán Británico, que dijo que hasta dos millones (puede que 0, puede que dos millones) podrían (puede que sí, puede que no) convertirse en terroristas. Así que no me vengas con eso, que no cuela.
Crímenes que, de nuevo, nunca te he visto comentar de forma individual. Ah, lo olvidaba: se daba por supuesta tu condena.
Sí, eso está claro. Lo que no quita que critiques obsesivamente a unos, y sólo veladamente a otros.
No, significa que, generalmente, es mejor dejar las condenas claras y explícitas.
Y tampoco lo he insinuado. A menos que, insisto, consideres que cualquier cosa que no sea objetiva, que sea imparcial y que trate sobre las “implicaciones ocultas de los americanos en la guerra de Irak” sea islamista.
Siento decirte que, en caso del primer enlace, “una muestra masiva de empatía hacia América” no es sinónimo de “un millón de personas se manifiestan en Teherán a favor de los Estados Unidos“. Por otra parte, y en el caso del segundo enlace, hace referencia a un comentario -tan verídico como podrían ser los tuyos o míos en este- a un artículo, en el que, además, no hacen referencia a “un millón” de manifestantes sólo en la capital, sino a “cientos de miles” a lo largo de todo el país. Pero sigo insistiendo: de ser algo tan importante, grande, y notable -que lo es-, estoy seguro de que alguno de los principales medios -desde el conservador Fox News hasta el dhimmi al-Guardian- tendrán algo en sus hemerotecas.
No, claro que no es necesario que califiques de “minoritario” todo aquello que lo es. Pero calificar sólo a los fundamentalistas islámicos de serlo se llama, insisto, hipocresía. Y sí que tienes interés, sí. Como lo tengo yo. Salvo que yo lo admito.
Ponte de acuerdo, o los medios generalistas no informan suficientemente (como apuntabas tú mismo hace bien poco) o solo podemos recurrir a ellos para argumentar. De todas formas si las 168 páginas que devuelve Google al buscar “Yusef Yee” o las 130.000 que devuelve al buscar “Charles Graner” no te valen siempre puedes recurrir a terra u otros portales generalistas.
“Detenido el 10 de septiembre y acusado de violar el reglamento sobre la gestión de informes confidenciales, Washington llegó a divulgar sus sospechas de espionaje para la red Al Qaeda, de Osama Bin Laden.” … “Su puesta en libertad y traslado a otro destino no le ha evitado ser acusado, ni más ni menos que de adulterio y de poseer material pornográfico.”. En fin, yo juraría que están hablando de la legislación estadounidense, otra cosa es que se trate de casos militares, pero yo diría que siguen siendo estadounidenses.
“La poligamia que tú has considerado de facto -un marido con una relación extramatrimonial, por ejemplo- dudo que sea ilegal”, en ningún caso te referiste a militares o civiles. Por cierto, los militares siguen formando parte del país al que pertenecen.
Está bien, lo confieso: soy culpable de buscar en Google, ¿a cuánto asciende la condena?.
“¿A ese líder lo creemos como crees tú a los católicos? De creerlo… ¿2 millones son una minoría?” Ese “De creerlo” me lleva a pensar que o lo crees, o que preguntas sobre cosas que no crees, cosa que me parece ridícula.
“Salvo que tú sólo pareces criticar lo propio, ya sea de forma individual, o cuando se está criticando al vecino.”. Ya ves, antes solo criticaba lo propio, ahora critico a los otros veladamente ¿quién sabe qué pasará mañana?.
Supongo que eso es a tu juicio, luego moral, luego relativo a tu persona y, oh, resulta que no todos debemos pensar como tú.
Cierto, tampoco lo has insinuado.
Si no lo sacas de contexto supongo que te darás cuenta que una manifestación de un millón de personas en Teherán (o Irán, es como decir: Washington ha decidido X para referirse a los EEUU) pocas horas después del mayor atentado contra los Estados Unidos no tiene relevancia suficiente como para dedicarle un artículo y a pesar de ello, como dejé constancia, a menos un documental y varias páginas sí lo hicieron.
Me gustaría saber cuáles son esos intereses que tengo, si no es molestia.
Por cierto, me cito: “En efecto, es una minoría, aunque resulta ser la postura oficial de la Conferencia Episcopal.”, lo siento pero a la vista está que no he usado el término únicamente para los islamistas. Además, adivina quién fue el primero que uso el término. Eso es, tú mismo fuiste el primero en usarlo cuando dijiste “minoría radical”.
Informan bien poco sobre X temas, eso es innegable. Pero, ¡sorpresa!, eso no quita que sea patético que tengas que recurrir a, y enlazar a, páginas como las anteriormente mencionadas para reforzar tus argumentaciones.
Sí, claro. Pero mira, en algunas fuerzas armadas, por poner un ejemplo, está prohibido dejarse barba, o el pelo largo. Lo que, evidentemente, no se aplica a los civiles del país. ¿Entiendes?
Lo mismo, pues, pasa con Yusuf Yee: acusado de adulterio cometido con una compañera soldado -que sólo es condenable cuando es “una conducta que es perjudicial para el buen orden y la disciplina” en el ejército, como consideraron fue el caso-, fue castigado con una…. reprimenda. Tras la cual volvió a ocupar su cargo de capellán. ¡Bárbaros!
De Charles Garner, más de lo mismo: un militar que, además de participar en la vergüenza que supusieron las torturas a presos en Abu Ghraib, fue acusado de adulterio con la desgraciadamente famosa Lynndie England, a la que dejó embarazada. Y, como militar que es, se le condenó a diez años de cárcel. Pero no por adulterio, qué va: por “conspiración para maltratar a detenidos, fallar al proteger a detenidos de abusos, crueldad, maltrato, asalto, indecencia, adulterio, y obstrucción a la justicia”. Así que, como ves, puede ser -sólo puede, ojo- que no fuera el adulterio el que le hiciera ser condenado.
Veo que no has entendido lo que decía: “sólo criticas de forma individual lo propio” no es sinónimo de “sólo criticas lo propio”. Lo ajeno sí lo criticas, sí. Pero nunca con la fuerza, la energía, y la singularidad con la que te lanzas sobre lo propio
Cierto: tu código moral, al parecer, te hace obsesionarte con unos, y omitir las condenas a otros, que tú das por supuestas.
¿No tiene relevancia, y sí la tienen las reacciones del resto de la comunidad internacional, por ejemplo? Y no, decir Teherán no es lo mismo que decir Irán, y la comparación que haces con Washington es otro ejemplo de manipulación. ¿1 millón de manifestantes en Madrid sería lo mismo que 1 millón de manifestantes en toda España? Yo creo que no.
Miedo me darías si fueras editor de un periódico, chico. Con esa ligereza a la hora de interpretar las noticias, no quedarías muy lejos de diarios como La Razón. E insisto: estoy seguro que, de ser algo como lo que mencionas, algún medio conocido medianamente serio -del bando que sea- hará referencia al mismo. Hasta ahora, sólo has mostrado un parcial documental, y una (no varias) página en la que se hace referencia a cientos de miles por todo el país -bastante diferente a “1 millón en la capital”, no en el artículo en sí, sino… en un comentario de un lector. Venga, estoy seguro de que puedes hacerlo mejor.
Se llama ideología, y la necesidad de cada uno de defender la propia, por cuestiones de coherencia.
Es una minoría aunque… Ese aunque, de nuevo, tratando de distanciarlo de las otras minorías, mucho más numerosas. Ese aunque, matizando, mientras que, cuando que, en tus forzadas críticas a los otros, te saltas toda matización que no sea en beneficio -aunque sea el mero beneficio de la duda- de esos otros. Veo que te da pánico admitir que sí, utilizas el término constantemente para un caso, tratando de restarle importancia.
¿Y a que no sabes de quién saqué la expresión, en una de tantas charlas sobre el tema? Eso es: de ti.