Como sabrán, el lunes fue asesinado en Amman un turista británico y heridos otros cinco turistas y un policía al ser tiroteados por un llanero solitario, como se apresuraron a confirmar los medios de comunicación, en el anfiteatro romano de la capital jordana. Según la BBC:
“El criminal admitió durante las investigaciones que quería vengar a dos de sus hermanos, miembros de organizaciones palestinas, que murieron en un ataque israelí sobre el Líbano en 1982,”, dijo el portavoz del gobierno Nasser Joudeh.
Ahí tienen el motivo: dos de sus hermanos, miembros de organizaciones -¿no gubernamentales? ¿de caridad? ¿culturales?- palestinas, murieron en un ataque israelí sobre el Líbano, hace veinticuatro años. Ya saben, de esos palestinos que, tras tratar de asesinar al rey de Jordania, fueron expulsados del país y se refugiaron, reorganizaron, y rearmaron -con el visto bueno del gobierno libanés- en el Líbano, siendo una de las causas que llevarían a la guerra civil libanesa y la posterior invasión israelí.
Así que este hombre, Nabil Jaaoura, jordano de origen palestino, deseaba vengar la muerte de sus dos hermanos -aparentemente terroristas- hace veinticuatro años en un ataque israelí en el Líbano, así que, entre gritos de “Alá es grande”, decidió asesinar a un británico en Jordania. Muy lógico, sin duda.
[…] Josi, analiza la hipocresia española y se pone en el lugar de ellos asi. Disculpen las molestias, publica la razon del asesinato que se llevo a cabo en el Libano al comienzo de la semana. Una razon muy poco logica para realizarlo, ¿adivinen quienes fueron? […]