Podemos suprimir a las mujeres… embutirlas en bolsas caminantes,
negar su humanidad, convertirlas en esclavas, pegarles palizas,
y si lo llamamos una religión tercermundista de “gente de color”…
¡Los liberales occidentales mantendrán la boca callada!
Dry Bones da en el clavo.

Lo que está claro es que al “primer mundo” le importa un pito el tercer mundo. Voy a poner una cita de Pere Casaldáliga, obispo que trabaja en Brasil:
Qué romántico.
Bueno, dentro de poco, y viendo el ejemplo ingles, esas cosas ya no seran del tercer mundo, lo viviremos en el 1º…multiculturalismo puro, oye.
Perdona merce, en mi pueblo a eso le llaman salirse por peteneras.