Es una gran noticia. Y hemos tardado en conseguirlo menos de lo que esperábamos. Al igual que los nazis-comunistas de Los Simpson, uno de los objetivos que hemos compartido desde el comienzo es ser considerados, simultáneamente, rojos y fachas.
Como cuando desde ciertos sectores del PP se llama rojo a Alberto Ruiz-Gallardón, o facha a Juan Carlos Rodríguez Ibarra desde el PSOE, conseguirlo será una buena señal, una muestra de que se está siguiendo el camino correcto en nuestros esfuerzos por situar a DLM en ese indefinido terreno.
Ayer, al fin, un tal demagogos nos obsequió con el siguiente comentario:
Y nos tenemos que tragar que esos no son actores.Claro claro.Como la “verdad” del 11M de Rubalcaba y zETAp.
Venga por ahí rojos.
Excelente. Estamos haciéndolo bien.
Gracias por el cumplido, demagogos.
Ya sólo falta que alguien nos llame fachas.
No debería sorprender tanta afinidad entre rojo y nazi. Es historia del siglo XX: nazis (= nacional socialistas) y comunistas, están tan emparentados en su ideología de culto al pueblo y desprecio por el individuo que a menudo resultan indistinguibles…
Hombre, si eso os hace felices, por mi que no quede, pandilla de fachas… ;-)
Nah, así no vale. Pero gracias por el cumplido. ;-)
[…] El mes pasado ya nos deleitaron tachándonos de rojos. Pero para nosotros no fue suficiente. Nosotros, cerdos bolcheviques, queríamos más. Y ya lo hemos conseguido. […]
Sí, hay mucha gente con déficit de dedos de frente.
A mí personalmente algunos radicales abertzales de internet me llaman fascista español (contadas ocasiones, porque es curioso que la mayoría de proetarras radicales parecen más sensibles que los fachas o ultranacionalistas), y mientras tanto los fachas (dentro y fuera de la red) me llaman etarra o rojo de mierda.
Tan sólo por discrepar de sus religiones ideológicas.