Pues al final, parece que las protestas de estos dos últimos meses en Francia, han servido para algo.
Leo en la prensa de hoy que el presidente galo, Jacques Chirac, ha decidido finalmente retirar el tan polémico Contrato de Primer Empleo -CPE-, y sustituirlo por “un dispositivo a favor de la inserción profesional de los jóvenes con dificultades”. O, leyendo entre líneas, que no se carga el plan abiertamente, por no dejar con el trasero al aire a su primer ministro Villepin -recordemos, el diseñador y máximo valedor del CPE-, sino que lo retira de una forma más bien discreta.
Pero lo importante no es eso. Lo importante es que la protesta popular en Francia ha funcionado. Manifestaciones masivas desde hace dos meses. Huelgas. Bloqueos de universidades y Liceos. Y, finalmente, el CPE tirado por el desagüe.
Ahora falta por ver si los nuestros consiguen que se rebaje el precio de la vivienda, gracias a su macrosentada de mayo.
Lo dudo.
Una gran noticia la retirada del CPE. Coincido contigo en que la mejor noticia es la que viene de las movilizaciones, que han sido prolongadas. Demuestran que luchar por tus derechos no es una locura ni está “pasado de moda”, sino que sigue siendo necesario y siguen consiguiendo cosas.