Ayer conseguimos arreglar el problema con la página web que nos ha tenido cinco días fuera de juego. Se trataba de un error totalmente incomprensible: la página web, sencillamente, dejaba de cargar. Pero el visitante no obtenía ningún mensaje de error, como el 404. La instalación era correcta, todos los ficheros estaban en su sitio y todo debería marchar bien.
Se reinstaló WordPress decenas de veces, pero inevitablemente, en un momento u otro, volvía a suceder. Tras un infructuoso intento de buscar ayuda en los foros oficiales de ayuda, contactamos con el servicio técnico del proveedor donde estamos alojados, Hospedaje y Dominios.
Y el servicio técnico es, aun a riesgo de ser acusado de hacer publicidad encubierta, excelente. En menos de dos horas desde el momento en que contactamos con ellos, y tras haber discutido con ellos el problema, nos propusieron un cambio de servidor -a otra de sus máquinas donde hay otras webs que utilizan WordPress funcionando sin problemas.
La idea nos pareció bien, y ayer por la mañana pudimos volver a poner todo en marcha. Así que tras esta breve pausa volvemos a estar en línea. De momento.